J. P. B.
El parque de San Telmo, o mejor dicho, lo poco que queda libre de él, fue tomado ayer por el torneo '3vs3' de Orange. El principal patrocinador del Supercopa de baloncesto reunió junto a la maqueta del tren instalada allí a más de trescientos jugadores aficionados que compusieron 75 equipos y que disfrutaron de una grata jornada de basket callejero, aparte de repartirse los diferentes regalos de la firma.
Once canchas y la actuación de los Orange Crazy Dunkers entretuvieron a más de 300 jugadores con edades comprendidas entre los 8 y 100 años. Entre los equipos participantes, muchos jugadores de las cadenas de filiales del CB Gran Canaria, así como ex militantes de su primera plantilla ya dedicados a otras actividades, como Ulises Déniz o Rafa Guerra. Igualmente una singular participación del miembro del consejo de administración del club amarillo y consejero de hacienda del Cabildo, Luis Ibarra, que predicó con el ejemplo desde primera hora de la mañana.
Ana Argote, Gerente de patrocinio y eventos de Orange, ha querido destacar que "es el segundo año que estamos presentes en la Supercopa y, como marca joven, llevamos el baloncesto a los más jóvenes, por eso apostamos por el baloncesto en la calle". La directiva se mostró satisfecha con la agradable mañana y el ambiente baloncestístico que se disfrutó entre la mañana y la tarde del sábado en San Telmo.
El incómodo calor del veranillo de San Miguel no fue motivo suficiente para auyentar a los ilusionados participantes, que por un día volvieron a recuperar el espíritu de fair play que siempre ha reinado en este tipo de acontecimientos. Aunque por instantes, la competitividad calentaba los ánimos, las buenas maneras reinaron.
Las ganas por jugar lo podían todo, y algunos, pese a no estar debidamente pertrechados para afrontar los encuentros, satisfacían con gran ilusión y motivación la carencia de unas zapatillas olvidadas en casa o de una vestimenta apropiada.
Los más chiquitines también tuvieron su espacio con las minicanastas en las que hacía sus primeros pinitos. En el futuro cada uno ellos puede ser uno más de esos trescientos participantes o de los 48 que actuaron en la Supercopa.