JUAN PEDRO BORREGO
- ¿Cuál es su valoración de la plantilla y la pretemporada?
- Hemos hecho el mejor equipo que hemos podido, de acuerdo a nuestros medios. Ahora mismo la sensación última es la del partido contra el Barça. Probablemente sea la única para algunos, porque nadie vio los encuentros de Italia. Yo creo que el equipo está bien.
- ¿Costó mucho mantener la columna vertebral?
- Cuando acabó la temporada pasada había una sensación de desánimo general. Parecía que no íbamos a tener ni equipo. Se iban todos, hasta el sponsor. Esto pasó como cuando llegas a la cima de una gran montaña y después no hay nada para seguir avanzando. Ahora volvemos a estar en la parte de abajo e incluso un poco más abajo. No fue fácil el verano. Pero el crédito ganado durante todos estos años por el club fue fundamental para la toma de decisiones de los jugadores.
- ¿Por qué hay tan pocos nacionales puros en el equipo?
- Es una filosofía forzada. Cuesta que los jugadores españoles vengan. No somos de los que más pagan y ellos tienen un conocimiento geográfico más exacto que los demás. Y no hay que negar que seguimos estando muy lejos. Por nuestra parte, si vemos que un jugador tiene dudas en venir, consideramos que no está con la mente puesta en lo que necesitamos: que sólo piense en jugar y en progresar. En general, nuestra filosofía es fichar a los que desean estar con nosotros.
- La temporada acabó con un cisma Savané-Moran. ¿Se aclaró la situación con ellos?
- Hablamos con ellos después de su rueda de prensa. Se quejaban de comunicación respecto a su continuidad. Ellos podían demandar información del proyecto de futuro del club. Pero el Gran Canaria tiene su forma de actuar y establece los tiempos que el club necesita.
- ¿Cómo ve a su equipo comparándolo con los otros?
- Hay conjuntos que están al margen de la crisis. Madrid y Barça, por ejemplo, son los únicos que conozco que no sólo no han bajado presupuestos, sino que los han incrementado. Pero las plantillas a estas alturas del año dan todas mucho miedo. Luego habrá algunas que funcionan y otras que no. Nuestra ventaja es que ya conocemos a la mayoría de los jugadores y sabemos lo que pueden dar.
- ¿Cuáles son los objetivos?
- Partiendo siempre desde el mismo lugar y contando con la experiencia de que en la ACB lo hecho el año anterior sirve de poco, nuestro primer objetivo es la permanencia, aunque por cuestiones temporales, antes de lograr eso, se puede plantear el de participar en la Copa del Rey. Ya les ha pasado a otros, que después de una gran temporada o simplemente una buena primera vuelta terminan perdiendo la categoría en la siguiente. Pero siendo realistas, si hacemos las cosas bien y no hay problemas tenemos potencial para estar en la Copa y en los play off. También soñamos con una final a ocho de la Eurocopa.
- Tomás Bellas. ¿Puede salir bien otra apuesta por un base desconocido en la ACB?
- Él es una apuesta importante. Cuando Mario Fernández vino estaba en una situación similar. Zaragoza no le renovó porque no le vio válido para su proyecto. Nosotros creímos que sí, asumimos el riesgo y nos salió bien. Ahora lo hacemos con Tomás Bellas y debemos tener la paciencia y la confianza para que su evolución sea la que han tenido otros como Reynés o Camps.
- ¿Hubo error de cálculo en la negociación con Mario Fernández?
- No se puede considerar así. Cuando a él se le renueva el contrato hace años las condiciones del club eran diferentes. Él estaba en progresión y el club tenía una proyección de crecimiento económico. Después las circunstancias variaron y se le comunicó al agente. Esperamos una respuesta y, como no la hubo, se decidió no ejecutar la prórroga y acudir al derecho de tanteo. En la puja, el Joventut hizo una oferta que estaba fuera de nuestras posibilidades.
- ¿La liga está partida entre los de la Euroliga y el resto?
- Evidentemente se están alejando cada vez más. La Euroliga es la única competición que ofrece beneficios económicos a los clubes. Gracias a ese respaldo, algunos construyen otras estructuras que les dan solidez a sus presupuestos. Y todo eso se traslada luego a sus resultados deportivos. Por poner un ejemplo, con lo que se ha pagado por el traspaso de Ricky Rubio nosotros montamos algo más de una plantilla.