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El partido que disputaron el domingo en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán el Sevilla y el Real Madrid tendrá un lugar preferente en los resúmenes con los mejores momentos de la temporada. Hubo goles (tres), emoción, intensidad, acciones espectaculares de Jesús Navas, peleas y mucho buen juego. Y también, claro, estuvo Casillas, que el domingo ofreció un recital absolutamente inolvidable tras ser considerado oficialmente como el mejor portero del mundo.
A Casillas lo disfrutaron todos los aficionados presentes en el partido y a través de la televisión, y lo sufrieron especialmente Renato y Perotti. Precisamente, Perotti, al filo del descanso, le dejó un balón franco a Renato para que rematara de cabeza a placer, pero Íker, ante la admiración de compañeros y rivales, consiguió despejar con una pierna.
Si alucinante fue esta intervención, más lo fue que llevó a cabo tras el descanso. Negredo le dejó el balón a Perotti, que estaba solo en el área pequeña. El gol era un mero trámite y no hubo quien no lo cantase, incluso los jugadores madridistas. Sólo Casillas creyó posible detener ese balón. Lo consiguió con el cuerpo estirado por completo.
banks. En España todavía se recuerda a Casillas ante el Bayern Leverkusen en el partido que le dio al Real Madrid su 9ª Champions League, o a Cañizares ante Dinamarca en aquel encuentro en el que España se jugaba estar en el Mundial de Estados Unidos. A nivel mundial, la parada de Casillas a Perotti se postula como la mejor de la historia, en seria competencia con la del inglés Gordon Banks a Pelé en el Mundial de México, en 1970.