PACO CABRERA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Ha sido titular en las siete jornadas de Liga y no ha marcado diferencias. La grada pide su suplencia pero Kresic se ha posicionado. Es intocable. Hay debate.
Márquez, debate abierto. El delantero sevillano y capitán de la UD Las Palmas ha disputado los siete encuentros oficiales de Liga -630 minutos- y no ha enseñado su revólver de plata. Es el séptimo goleador en la historia amarilla con 70 dianas pero su última conquista se remonta a la última jornada del pasado curso liguero ante el Levante en el Ciudad de Valencia. Fue el 20 de junio; han pasado 116 días. Una eternidad.
A los siete partidos de Liga se añade la segunda parte ante el Cádiz en la segunda eliminatoria del torneo del KO. El Matador tampoco mojó. Sus garras son de cartón y las defensas enemigas han olvidado su mordisco letal. La crisis es global. La UD es el equipo menos realizador del campeonato con sólo cuatro dianas. Estamos ante la peor versión de un emblema. Kresic cierra filas y no baraja su suplencia -ante el Recreativo se quedó en el banquillo en la segunda eliminatoria copera por unas molestias-. Sin embargo, la grada ha perdido la fe y en la pasada jornada de Liga ya aparecieron los primeros pitos al 'galáctico de gofio'.
En el corazón del aficionado ya existe el enigma: ¿está acabado? ¿Terminó la estirpe felina del Matador? ¿Por qué tiene que jugar todos los partidos? La grada se ha decantado por Salomón Rondón y pide a gritos la titularidad de Antonio Guayre. Este sábado, en el Colombino seguirá el pulso con la lógica. Cero goles y seguirá de inicio. Kresic se ha posicionado y el socio ha perdido la paciencia.