JUAN PEDRO BORREGO / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El Cabildo de Gran Canaria estudia la posibilidad de reemplazar todo el césped del Estadio de Gran Canaria y sustituirlo por el mismo que en septiembre se instaló en el campo del Valencia, Mestalla, procedente de Extremadura. Sin embargo la apuesta no es sencilla ni económica. Los 8.000 metros cuadrados de césped necesarios costarían unos 200.000 euros, y al margen de eso, su entrada en la Isla requiere de control sanitario exigido por el transporte marítimo y el cambio de continente. Eso no ocurrió en el caso del Valencia, transportándose el césped por carretera.
Mestalla se restauró con la compra de 8.273 metros cuadrados de césped plantado en Extremadura con un coste final que rondó los 120.000 euros. La insularidad, en cambio, hace que realizar la misma operación sea más lento y costoso. Ante la lentitud en la recuperación del que está instalado en el Estadio de Gran Canaria, los responsables de la institución insular analizan la viabilidad del proyecto de renovación de la superficie.
Los rollos de césped [la especie Bermuda fue la que se plantó en Mestalla], deben desplazarse por vía marítima en contenedores refrigerados a una temperatura que ronda los tres grados centígrados. Una vez llegado a la Isla, al tratarse de un viaje entre continentes, el césped debe pasar por un periodo de cuarentena supervisado por las autoridades sanitarias, para después poder ser plantado en el Estadio de Gran Canaria.
El césped que se plantó en Mestalla tiene la cualidad de soportar mejor las condiciones de alta temperatura. Además sus raíces no sólo crecen en vertical, sino que lo hacen hacia los lados, por lo que su agarre en el terreno es aún superior al que existe en estos momentos. Si el cambio se produce no se realizará hasta diciembre, al menos.