M. B.
La UD Fuerteventura sigue en situación de extrema delicadeza. Anoche se produjo una reunión de los componentes de su plantilla y cuerpo técnico en el estadio de Los Pozos, para tomar una decisión de cara al futuro. En ella se confirmó el cese voluntario de todo el equipo técnico del equipo, integrado por Coca, su segundo Raúl Figueroa y el fisioterapeuta Ayoze Sarabia. Los jugadores decidieron continuar en la entidad renunciando a percibir sus retribuciones económicas, en un gesto de intentar aliviar al club en su caos económico.
Alberto Atanes, secretario de la junta directiva que preside Manuel Magdalena, estuvo en Fuerteventura reuniéndose con los representantes del club de Tercera División. Los jugadores acordaron su decisión de mantener el mástil en competición de forma altruista. Con la marcha de Coca asume la batuta en su banquillo el hasta ahora responsable del segundo conjunto de la entidad, Michel Brito.
De igual forma, existen garantías para que el conjunto majorero viaje el próximo fin de semana a La Palma, donde jugará frente al Tenisca. La ayuda anónima de un empresario local es la que posibilita que el equipo no abandone, de momento, la competición.
La pasada semana cesó el directivo Pepe Santana. La impotencia que existe en el club es absoluta puesto que su deuda con Hacienda y Seguridad Social, cifrada en 250.000 euros, le impide recibir las subvenciones. La decisión del colectivo parece una huida hacia adelante, a todas luces dignas de elogio.