PABLO CHECA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Con la pausa que siempre ofrece una noche de reflexión, así valoraba ayer Diego León el empate del sábado contra el Castellón: "El error del primer gol nos afectó pues fue justo antes del descanso; vino como un jarro de agua fría. Comenzamos bien la segunda parte, volviendo a marcar primero, pero el tanto del Castellón nos volvió a meter en una fase de nervios, la cual debemos controlar sobre todo si jugamos en casa", se lamentaba el centrocampista palentino, pues "estos duelos son los que de verdad te hacen estar arriba".
Insiste León en afirmar: "Los goles inesperados por fallos nuestros nos hicieron bajar el buen nivel de juego que habíamos ofrecido. Tenemos que manejar más el juego del equipo, especialmente en el Estadio de Gran Canaria".
Tras la lesión de David González y el mal estado de Jorge, a los que define como "grandísimos jugadores", parece asentarse en el doble pivote de Sergio Kresic. El 11 amarillo reconoce que los problemas del inicio de la temporada son sólo un mal recuerdo: "Cada vez me encuentro mejor. Tuve momentos difíciles con esa lesión muscular que siempre me daba problemas y no me dejaba competir a gusto, pero ahora mismo no tengo ninguna molestia y estoy en buena forma".
Tras jugar los cuatro últimos años en Alemania (Arminia Bielefeld), Suiza (Grasshopper y Club Zúrich) e Inglaterra (Barnsley), afirma que ya está plenamente adaptado al fútbol español: "Estoy muy a gusto en la UD y Gran Canaria. Además, me encuentro en una liga muy competitiva, donde todos los equipos juegan un buen fútbol".