J. P. B.
Se rompió la racha de tres derrotas consecutivas del Gran Canaria 2014 de una manera exuberante. "Eso nos debe servir para ganar confianza", manifestaba su entrenador, Pedro Martínez. El técnico catalán había comprobado aliviado que se había conseguido "una buena victoria contra un buen equipo después de unos partidos que por diferentes razones no habíamos podido ganar", argumentó.
Para Martínez, "jugamos muy bien en ataque, como demuestran nuestros porcentajes", pero lo más importante fue que "hemos sido sólidos moviendo el balón y en contraataque" y que "en defensa les supimos sacar de sus posiciones".
El reto ahora es mantener la intensidad. La Liga se ha particularizado por bajones tras grandes gestas. El entrenador del Gran Canaria confiesa que "es difícil mantener la tensión cuando se gana así. Los equipos suelen sacar su orgullo. Jugadores como Blums, Banic o Guardia han apretado más. Pero también bajas tu nivel de exigencia cuando ganas de 20. Tenemos que pensar siempre que los partidos son más a cara de perro y se ganan al final".
Confesaba además que fue importante romper con las presiones de una mala racha y en especial la que padece McDonald. "Will es el más ansioso de todos. Sus dos últimos partidos han sido malos y eso le lleva a jugar con dos mochilas. Pero aún así tiene una buena actitud. Él está desubicado en estos momentos. No entiende que no sea titular indiscutible y que el equipo no esté en torno a él y ser más protagonista de lo que es. Eso es imposible quitárselo de la cabeza. Pero lo importante es el equipo", explicó.