PACO CABRERA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Nuevo despropósito. La UD Las Palmas sucumbió ante el Real Betis, merced a un solitario gol de Caffa, y queda relegada en la estación pesadilla. A nueve puntos del tercer clasificado, el proyecto más ambicioso de Miguel Ángel Ramírez carece de personalidad y exhibe en un campo de postín una ineptitud mayúscula. De nuevo, faltó respuesta a la puñalada enemiga. Este traspiés, el quinto de la temporada, invita a la reflexión. No quedan excusas y las miradas superan la banda.
Los amarillos, ante un rival preso del pánico y en mitad de una guerra civil, empezó con fuerza y gozó de hasta tres ocasiones en el primer acto. Un pase antológico de Josico, que formó por primera vez de inicio, dio a Márquez un pretexto dorado para resolver el expediente. Pero el Matador está marcado por la desgracia. El poste se volvió a cruzar en su camino.
Armiche y Cejudo fueron dos puñales pero el sueño se esfumó. Duró 19 minutos. Emaná, en dos ocasiones, y Pavone pudieron ampliar la renta bética a finales del primer capítulo y fusilaron el debate. Además, el colegiado Lizondo se tragó una pena máxima de libro de Pignol sobre Pavone. El castillo de fuego se desmoronó. Sin Josico, se marchó al inicio del segundo tiempo aquejado de una lesión en la espalda, el equipo se aventuró a una dinámica compulsiva.
Jorge y Diego León fueron valores invisibles. La puntilla de Caffa resultó determinante en un duelo que la necesidad bética pudo con el corazón amarillo. El galeón de 'todos a la guerra" sigue buscando el Pacífico. En el camino, ya han volado 25 puntos. Pero no es la única tragedia, también se ha esfumado otra dosis de credibilidad.