AGENCIAS
El Gran Canaria 2014 recibe su segunda paliza en tres días. Los amarillos, acribillados por el Barcelona en la Liga el domingo, volvieron a caer por una abultada diferencia en la pista del histórico Estrella Roja (97-67). Después de este resultado, el conjunto de Pedro Martínez se ve relegado a la tercera plaza del grupo, superado por los serbios y el Nymburk checo, su próximo rival, que se impuso en la pista del Turk Telekom por 92-97 en la prórroga.
Catastrófico resultado para el Gran Canaria en una de las míticas canchas del baloncesto europeo. El conjunto de Pedro Martínez, que logró salvar una primera embestida del Estrella Roja, que se llegó a poner veinte puntos por arriba en el marcador (57-37), volvieron a bajar la guardia en la recta final y sufrieron una derrota que será muy complicada de remontar en la segunda vuelta en el Centro Insular de Deportes, por lo que la batalla por el liderato final del grupo está casi perdida.
No soportaron los amarillos el elevado ritmo anotador de los serbios en los sprints finales de los cuartos pares. En esos momentos clave, el Estrella Roja impuso su ritmo de juego, arengado por una notable y ruidosa afición, y los errores en defensa del Gran Canaria.
tímida reacción. No había sido mala la salida a la cancha del Gran Canaria, aunque en el primer parcial se detectara la diferencia física en favor de los locales cuando estos tomaban las riendas del electrónico. Sólo los triples de Sanders en una de sus jornadas inspiradas desde los 6,25 metros, salvaban las primeras dificultades de un camino empedrado para los de Pedro Martínez (26-23).
Sin embargo, el Estrella Roja fue consciente de las limitaciones de los representantes españoles. Con un equipo alto, pero a la vez de mucha velocidad en el juego, el conjunto serbio se hizo dueño de la situación. Aparte de aprovechar el exceso de pérdidas de balón del equipo español, controló la mayoría de los rebotes en los dos tableros, y abusó de una eficacia en el tiro exterior abrumadora, para marcar las primeras diferencias holgadas en el partido (53-37) justo al llegar al descanso.
El encuentro se estaba poniendo muy de cara para los locales, cuando el Gran Canaria decidió arriesgar con una buena presión defensiva en toda la pista que parecía noquear al rival, que echaba en falta la presencia de su base titular, Mike Taylor (65-57).
La vuelta a la pista del ex jugador de Los Angeles Clippers fue, sin embargo, el principio del fin de las ilusiones de los representantes grancanarios. El Estrella Roja pisó el acelerador y casi, como una exhalación, dejaba atrás en el marcador a un desorientado y cada vez más nervioso Gran Canaria. La tímida reacción anterior había sido un espejismo, y el equipo de Aleksandar Trifunovic enfiló triunfal la recta final del choque ante un desinflado Granca.