MANUEL BORREGO
La muerte de Luis Molowny Arbelo, a los 84 años de edad, "nos ha dejado consternados. No sólo en Madrid, donde fue un ídolo, sino en Gran Canaria" dijo anoche Jaime Gil Vázquez, capellán de la UD Las Palmas, quien se encargó de ofrecer la misa funeral auspiciada por la familia del desaparecido técnico y jugador. Su homilía en la nutrida Parroquia de los RR.PP. Salesianos, de la capital grancanaria, tuvo abundantes trazos deportivos, resaltando que era "una figura importante del deporte canario. Molowny era el seguro de Don Santiago Bernabéu, que en sus palabras llegó a calificarle como el apagafuegos del banquillo", dijo el sacerdote. "Descubrió grandes jugadores como entrenador, pero ganó Ligas, Copas, Copas continentales ...", rememoró con emoción sus logros futbolísticos.
Gil Vázquez demostró ante su audiencia dominar la actualidad recordando que "el presidente de la Federación Española y el seleccionador" habían venido a dar el último adiós a "esta leyenda del fútbol canario" (...) "un hombre que ha sido un orgullo para Canarias" (...) "que tenía un carácter amable, tranquilo y sosegado".
A sus palabras sólo le faltaron el arrope de la ovación de las más de doscientas personas que acudieron a la última despedida de Luis Molowny. Allí estuvieron sus familiares y amigos, pero también muchos de sus compañeros y jugadores de distintas épocas: desde Germán, Antonio Betancort, Oregui, León, Castellano, el ahora concejal Roque Díaz y antiguo defensa amarillo, Alvaro Pérez, actual Director General de Deportes, y una amplia representación del mundo del fútbol local representado por su presidente, Antonio Suárez, y por el historiador de la UD Las Palmas, Antonio de Armas, a la sazón representación del consejo del club amarillo. Sergio Kresic y su preparador físico, Zósimo San Román, también expresaron el pésame a los familiares del extinto.
La UD Las Palmas rendirá homenaje el próximo domingo a Molowny, en los prolegómenos del encuentro frente a la UD Salamanca. El Real Madrid estableció contacto por varias vías con los familiares, no sólo con los emisarios Emilio Butragueño y Amancio Amaro (que acudieron al velatorio) sino por las distintas llamadas recibidas y que encabezó el propio presidente Florentino Pérez. Al parecer, con motivo del desplazamiento del equipo blanco a Tenerife para jugar en el Heliodoro, una representación de la entidad podría recalar en Gran Canaria para realizar una visita de cortesía a esposa e hijos del legendario jugador-entrenador.