AGENCIAS
Ser Cristiano Ronaldo quita multas. Hace una semana, la estrella del Real Madrid se dirigía en su Porsche Panamera negro a Valdebebas para realizar el último entrenamiento antes del partido ante el Lyon -eliminatoria que finalmente se decantó para el cuadro galo y firmó la segunda decepción de la temporada-. Un Guardia Civil de tráfico detuvo su deportivo. La infracción era clara: exceso de velocidad.
Según el diario portugués el 'Correio da Manha',la velocidad superaba la permitida pero la Benemérita, tras pedirle los papeles del vehículo, se dejó llevar por la fascinación del atacante luso. Al ver que se trataba del futbolista del Madrid le dejaron marchar sin multarle para que no llegara tarde al entrenamiento, pero antes se hicieron unas cuantas fotos con el futbolista para presumir después con los amigos.