B. V. H. - HUESCA
"Si hubiéramos estado acertados de cara al gol hubiésemos conseguido un resultado muy holgado". Las palabras de Paco Jémez son indicadoras de la cascada de oportunidades que tuvo ayer la UD Las Palmas frente al Huesca, y las siguientes son representativas de lo que este equipo puede llegar a ser: "Vamos a trabajar el tema de cara al gol porque este equipo los va a hacer con relativa facilidad".
Es la nueva promesa de Jémez y sus rivales deberán tomársela muy en serio, puesto que una de ellas ya la ha cumplido: la de jugar igual fuera que dentro de casa. "Nos da exactamente igual jugar en nuestro campo que en uno foráneo porque nos disputamos igual los tres puntos", afirmaba el técnico amarillo, quien sale "muy contento, independientemente del resultado", del partido de ayer contra el Huesca.
Los amarillos hicieron de este deporte una delicia que rozó la perfección en algunos momentos, no lo lograron por la falta de goles, pero la presión, las recuperaciones de balón y el juego raseado son la tónica que esta UD presenta de cara a la temporada: "Esta es la idea que queremos y es la que seguiremos practicando de aquí en adelante. Me enorgullece que no sea flor de un día sino algo que el equipo esta madurando".
Asimismo, en El Alcoraz sucedió algo que sólo se ha visto una vez desde que comenzó este proyecto, y es dejar la portería a cero. Es lo primero que Jémez pone por delante en su valoración del partido.
LESIÓN DE GUERRERO. Las malas noticias de tan buen partido llegan por la parte de las lesiones. A la de Pignol se le une la de Javi Guerrero, que se rompió. El técnico espera que "sea lo más pequeña posible", aunque no lo podrán comprobar hasta que no lleguen a Gran Canaria y le hagan "las pruebas oportunas"; pero "es seguro que no estará para la semana que viene", concluyó el técnico.