JOSÉ M. SANTANA
Carlos Terrazas, técnico del Deportivo Guadalajara, tiene dos refuerzos invernales de postín para un equipo que lucha por mantenerse en la zona templada de la tabla clasificatoria en busca de la permanencia en una categoría a la que acaba de llegar. Se trata del grancanario José Antonio Collado y el murciano Francisco José Nicolás González Nico, que vuelve a casa.
El futbolista grancanario Collado llega procedente del Atlético de Madrid B -donde estaba cedido por el Sporting de Braga portugués-, que le cede al conjunto alcarreño hasta final de la presente temporada, igual que hace el CD Tenerife con Nico, un jugador que ya fue protagonista la pasada campaña en el cuadro morado, donde fue pieza fundamental para conquistar el ascenso que logró el cuadro de la Alcarria precisamente en el campo de moda estos días, Anduva, donde derrotó en el último suspiro al Mirandés y obtuvo plaza para jugar en la Liga BBVA de Segunda División esta temporada.
Con estas dos incorporaciones, Carlos Terrazas se muestra completamente feliz, pues apuntala una plantilla a la que le está sacando un buen rendimiento. El Guadalajara se encuentra clasificado una posición por encima de la UD Las Palmas, es decir, en la decimotercera plaza, con un punto más (29) que los amarillos.
Collado desata la locura
El fichaje del grancanario Collado, según señalan desde Guadalajara, desata la locura en los seguidores alcarreños. En la última jornada, fue el artífice del triunfo cosechado sobre el CD Numancia en el Pedro Escartín.
Fichado apenas cuatro días antes, el canario entrenó, fue presentado y debutó frente al cuadro soriano. Jugó en la segunda parte y ya desde que saltó a realizar ejercicios de calentamiento fue aclamado por los aficionados morados, entre los que desató la locura cuando, apenas once minutos después de saltar a la cancha, marcó el gol que, a la postre, significaría el triunfo de los suyos.
Un triunfo que llegaba tras cuatro derrotas consecutivas en las jornadas anteriores.
El espigado jugador grancanario (mide 1,91 m) ya era conocido en tierras de la Alcarria, pues no en vano había jugado en varias ocasiones frente al Depor, como denominan al Guadalajara sus seguidores, tanto con el filial colchonero en Segunda B como con la Gimnástica de Torre- lavega, donde jugaba cedido por el Sporting de Braga portugués y en la que anotó 15 goles en la campaña 2009/2010.
El de Vecindario, que coincidió con Jonathan Viera y Vitolo en el juvenil de División de Honor de la UD, también vistió la camisola amarilla del Villarreal, al jugar en el juvenil y el filial B del submarino amarillo.