LP/DLP
La plantilla del Gran Canaria 2014 se desmarcó ayer de la exigente rutina que impone la Liga Endesa y entrenó con un combinado infantil de las categorías de formación del club. La experiencia entre profesionales y jóvenes promesas no pudo resultar más provechosa, puesto que durante media hora la sesión resultó muy distendida. Los mayores olvidaron por un rato la tensión propia de las sesiones de preparación, previas al encuentro frente al Caja Laboral, mientras los más pequeños se frotaban los ojos al compartir quinteto y pista con sus ídolos.
Los infantiles del Gran Canaria demostraron ante Taph Savané, Taurean Green, Marquez Haynes y compañía que con un poco de tiempo y paciencia tienen mucho futuro en el deporte de la canasta. Más de uno se atrevió a sacar los colores a los jugadores profesionales, con canastas a aro pasado o fintas increíbles, ante las risas de los compañeros.
Cuando el reloj del Centro Insular se puso a cero y sonó la bocina, los infantiles (y también los profesionales) se quedaron con las ganas de alargar el sueño durante unos cuantos minutos más. La iniciativa del Gran Canaria resultó un auténtico máster para unos jóvenes jugadores que por un día fantasearon con los aplausos de una grada entregada. La experiencia tiene visos de repetirse en un futuro no muy lejano.