P. G. / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Los jóvenes de El Aaiún, como en la gran mayoría de los países africanos, sueñan con ser estrellas del fútbol. Pero lo que en el mundo occidental es una de las profesiones mejor pagadas, en El Aaiún no es más que una ilusión. El principal club deportivo de la ciudad es el Jeunesse Massira que llegó a militar en la Liga marroquí de fútbol (la Primera División en España) pero en la que no está en la actualidad. Raid Mohamed (en la imagen superior) es uno de sus futbolistas estrella, "pero mi madre dice que tengo que buscar trabajo para poder vivir". No cobra por jugar al fútbol y durante las mañanas hace malabarismos con el balón, cerca de la playa y descalzo. "Algún día podré jugar en el Barcelona", asegura, con una camiseta falsificada de la Juventus de Turín, el pantalón oficial de su equipo y un gorro con el escudo del Barça.
El fútbol sólo es en El Aaiún la ilusión de los jóvenes. Cuando se dan cuenta de la realidad, tienen que empezar a buscar trabajo para ayudar a sus familias. Y siempre quedará en sus mentes la incógnita de saber qué habría pasado si hubieran nacido a sólo 300 kilómetros, donde Canarias abre las puertas de Europa.