P. G.
Salvador Alba Mesa (39 años), sabe perfectamente qué contestar cuando se le pregunta si piensa quedarse a vivir en Canarias: "Me gusta mucho la tierra, el clima y la hospitalidad de su gente". De diez, sin duda. Nació en Baena (Córdoba) y en 2001 puso rumbo al Archipiélago tras los duros años de la Escuela Judicial.
Tiene dos hijos, uno de 10, de una pareja anterior, y la niña, de un año y medio fruto de su actual relación con una secretaria judicial. Con la pequeña practica judo en su casa cada tarde: "Tiene maneras, oiga".
Es el representante en Canarias de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), que viene a ser la derecha de los jueces en España. Sustituyó en el cargo a José Antonio Martín, y desde entonces tiene una actividad frenética. Poner sentencias, entrenar judo, jiu-jitsu, coger olas en La Cícer... y estar con su familia, por supuesto.
Una de las primeras actuaciones de Salvador Alba en Canarias fue presentar una cuestión de inconstitucionalidad a la reforma de la Ley de Violencia de Género. Considera que discrimina al hombre, porque establece penas más altas ante el mismo delito en una mujer. "Eso no es necesario".