LILI QUINTANA DÍAZ
Manolo Vieira no es historia y sigue con la risa, porque su fina ironía le sirve para pasar la vida por encima. Y su estilo directo de hacer reír continúa divirtiendo. Es la combinación perfecta de autor, humorista y actor cómico. Vieira es uno de los personajes más queridos de Canarias, porque le gusta vivir con los pies en la tierra. Pone corazón y tiene humor para rato.
-¿De qué va Manolo Vieira?
- De café con leche y gofio.
- No me lo creo. Parece que lleva siempre pilas alcalinas…
- Me encanta tenerlas cargadas siempre. ¿Le molesta?
- ¿Hay tiempo para el humor?
- Para mí, sí.
- ¿Y para la risa?
- Mucho. Pero menos de lo que debíamos tener. Hay muchos problemas existenciales.
- ¿De qué se ríe usted?
- Me río de las actitudes necias, de la falsedad, de la mentira flagrante. Y me río con cosas que me hacen reír.
- ¿Y qué le da la risa?
- Hacer reír a los demás.
- Bueno, nos ponemos serio. ¿Ser humorista es tener testosterona?
-Hacer reír no es una cuestión de testosterona, aunque pienso que tengo la suficiente para ir tirando.
- ¿Tenemos sentido del humor?
- Debemos tener sentido del humor. Porque, a veces, la risa nos salva de la maldad. Y también necesitamos reír más.
- ¿Cuál ha sido su actuación más fuera de tono?
- Ninguna. Pregúntale a los que no les gustó mi actuación
- Señor Vieira, ¿alguna vez se ha salido del plato?
- Pues sí. También me he echado la camisa por fuera con los amigos de parranda. ¿Algún problema?
- ¿Y de la chistera?
-Dos veces por motivos personales.
- ¿Y el conejo dónde está, Manolo?
-Eso es cosa mía. Más que salir, entran en mi chistera. A veces meto mano y salen unos pocos. ¡Qué se le va a hacer!
- Por cierto, ¿es usted un crack?
- Soy de La Isleta. Además crack suena a rotura de huesos. Soy un tipo que está con los pies en la tierra.
- ¿O un buen fichaje humorístico?
- Yo me ficho a mí mismo. Y te puedo decir que no me ha ido mal.
-¿En qué se inspira?
- En la vida misma. En los que me rodean, en las cosas que veo, en los viajes, en lo que leo y en mi entorno.
- ¿Ya encontró al pibe?
- Nunca desapareció. Hice un pacto conmigo a los nueve años y no lo voy a romper. Además, me ha salido muy bien y me siento orgulloso de no perder la niñez. Llámame inmaduro. Me gusta jugar al boliche. ¿Jugamos?
- ¿Y 'Alerxsis' dónde está?
- Como todos los canarios, pasando las vacaciones en Patalavaca con Carmelito y Mariquita. ¿Te parece poco?
- ¿Se casará algún día con La Chona?
- ¡Qué va! Alerxsis es muy pequeño y La Chona tendrá que esperar.
- ¿Entre su Alerxsis y la Chona, ¿el humor canario sube como la espuma?
- Cuanta más gente haga reír es mucho mejor para todos. Yo empecé solo y ahora hay más humoristas. Y estoy encantado de que así sea.
- ¿Usted es directo?
- Directo sólo con sinceridad, aunque, a veces, es más un defecto que una virtud. Con la edad me largo y adiós.
- ¿O está positivando?
- Soy bastante positivo. Siempre busco lo mejor de mí y de los demás. No van conmigo los golpitos en la espalda que queman la camisa.
- ¿Cuál es su humorista favorito?
- Todos los que suben a un escenario con dignidad. Y sin dudarlo, Pancho Guerra, el gran desconocido, Gila, Charlot, El Gordo y el Flaco, Tip y Coll, Faemino y Cansado. Todos.
- Y sus proyectos, ¿cómo van?
- Muy bien. Estoy con galas y las funciones en el Teatro Pérez Galdós y en el Teatro Guimerá. Y con un proyecto televisivo. Ya te contaré. No seas revoltosa.
- ¿Desde que se fue a Madrid se ha vuelto más fizno?
- Nunca. De eso me acusan, pero no es cierto. Hablo castellano canario.
- ¿Ya no es un zorrocloco?
- Sí y por muchos años. Es una condición del canario.
- ¿Y si le digo pío-pío?
- Veremos fútbol esta temporada. Los responsables han apostado por recuperar la cantera. Habrá que tener paciencia.
- ¿Y ¡arriba d'ellos!, bichillos?
- Ánimo. No retrodezcan ni para coger arrancaílla.
-Y si le digo: maldita crisis.
- Bien, ¿y tú?
- ¿Se parece a Felipe González?
- ¡Qué va! No soy ni la sombra de Felipe González, pero le admiro y le respeto. Aunque Jerónimo Saavedra me dice que, de perfil, cada vez me parezco más a él. Digo que será por las canas, la chopa y el bocón o bembas.
- Perdone la pregunta, ¿usted es feo o no durmió anoche?
- Mi familia me dice que soy muy guapo, pero yo creo que lo hacen para contentarme y que no me disguste. Cada mañana, cuando me levanto, me miro al espejo y me digo: "Manolo, esto es lo que hay".