RUBÉN REJA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Los constructores canarios alertaron ayer sobre el drástico recorte de financiación que sufre el sector por parte de la banca. "Nos han cerrado la puerta muy rápido", advirtió ayer el presidente de la Asociación de Empresarios de la Construcción (AEC), Jesús García Panasco, quien reconoció que "la desaceleración es más acusada de la que habíamos previsto en un principio". El responsable de los constructores, además, adelantó que el sector pedirá un conjunto de medidas a las administraciones públicas para aliviar la situación que soporta una actividad "estratégica para la economía".
Entre las medidas, destacó las de carácter fiscal, por las que la patronal propondrá actualizar la desgravación para adquisición de primera vivienda, que no ha sufrido ningún cambio desde 1996, algo que podría ayudar a mejorar la situación de la falta de demanda. Aparte, los constructores solicitarán una reducción del IGIC a la mitad (del 5 % al 2 %) por el pago de una vivienda. La patronal reconoce que "muchas promociones están paralizadas", al tiempo que asegura que la suspensión de pagos "está a la orden del día".
En este sentido, García Panasco, que sí reconoció que la vivienda ha comenzado a bajar en las Islas, alertó de que la recesión del sector se ha traducido ya en un incremento de desempleados. Una recesión inmobiliaria que puede afectar también a otros sectores. No obstante, García Panasco también destacó que la crisis financiera ha puesto en problemas a un sector cuyo desarrollo necesita de la confianza y del crédito del sistema financiero, que de momento no llega. Pese a este panorama, el representante de los constructores confía en que se produzca una normalización de la actividad a medio plazo.