EFE - FRÁNCFORT.
El Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer dejar inalterados los tipos básicos de interés en la zona del euro, en el 4 por ciento, tal como esperaban los mercados financieros. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dejó entrever que la entidad monetaria europea mantendrá los tipos de interés para la zona del euro en un futuro próximo. Trichet dijo que existe una "fuerte presión al alza a corto plazo sobre la inflación" y "un grado de incertidumbre "inusualmente elevado" por las tensiones en los mercados financieros.
La institución europea mantuvo también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 5 por ciento, así como la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 3 por ciento. Los mercados financieros preveían que el máximo órgano ejecutivo del BCE no iba a modificar las tasas ya que se han intensificado las tensiones en los mercados de dinero y pese a que existen presiones inflacionistas por el encarecimiento de la energía y algunos alimentos.
La tasa de inflación de la zona del euro subió en marzo hasta el 3,5 por ciento, el valor récord desde la creación de la Unión Económica y Monetaria (UEM) en 1999. El Banco de Inglaterra, por su parte, redujo los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 5 por ciento, como habían previsto los analistas.
Esta entidad monetaria había bajado las tasas el 7 de febrero y el 6 de diciembre del año pasado, también de forma moderada.
La Reserva Federal estadounidense (Fed) recortará previsiblemente más el precio del dinero, actualmente en el 2,25 por ciento, en los próximos meses tras la fuerte ralentización de la economía de EE UU. El aumento del diferencial de los tipos entre la zona euro y EE UU incrementa la rentabilidad de los activos denominados en euros.