EFE
Los clientes de Caja Castilla-La Mancha (CCM) afrontaron ayer con tranquilidad el primer día en que las oficinas de la entidad abrieron al público tras la intervención del Banco de España, mientras los partidos políticos reclamaron que se depuren responsabilidades. Al contrario de lo que se temía, no hubo aglomeraciones ni filas de clientes exigiendo el reembolso de sus ahorros y en general imperó la tranquilidad, según manifestaron a Efe varios trabajadores y clientes de sucursales, entre otras ciudades, de Toledo, Albacete y Madrid. Muchos de los clientes, de hecho, consideraron que ahora su dinero está "más seguro que nunca" con la intervención del organismo supervisor.
De hecho, los tres administradores que el Banco de España designó para gestionar CCM se reunieron ayer con el comité de dirección de la entidad y trasladaron a los 3.000 empleados que la caja debe funcionar "con total normalidad" y les han pedido "el máximo esfuerzo y compromiso de todos". Incluso la propia caja intervenida también envió ayer un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que asegura que sigue operando con "absoluta normalidad" y sin riesgo para sus clientes.
Las oficinas de Caja Castilla-La Mancha abrieron sus puertas con normalidad en Toledo y en Madrid y atendieron a los primeros clientes, que se mostraron "más tranquilos" por la intervención del Banco de España, y sólo unos pocos exigieron el reembolso de sus ahorros. En la oficina central de CCM de Toledo, en la plaza de Zocodover, esperaban a las 08.30 horas media docena de personas, de las que dos han retirado "pequeñas cantidades" de dinero, según dijo Efe uno de los empleados.
Luis R., uno de los clientes, acudió a primera hora a retirar "una parte" de los pocos ahorros que tiene" y se pensará qué hacer con el resto del dinero que tiene. La mayoría de los impositores de la entidad dijeron a Efe tener más tranquilidad respecto a sus ahorros después de conocer la decisión del Banco de España de hacerse con el control de la entidad.
Así, Justino Rojo, un empresario autónomo considera que ahora su dinero está más seguro en la caja castellano-manchega y aunque de momento no piensa sacar sus ahorros, "se pensará" lo que va a hacer, a medida que se vayan sucediendo los acontecimientos. No obstante, entiende que los directivos de la entidad "deben de dar la cara por la mala gestión".