EFE
La cifra la dio hoy el economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Klaus Schmidt-Hebbel, que precisó que el impacto del programa español se limitará el año próximo al 0,4-0,45 por ciento del PIB, en la línea del 0,5 por ciento de media en los otros 25 países de este organismo que también tienen uno.
El impacto económico que tendrá el plan estatal español este año sólo será superado por el de Australia (1,6 puntos de PIB) y por el de Estados Unidos (1,25 puntos), destacó Schmidt-Hebbel, que presentaba a la prensa unas nuevas perspectivas económicas de la OCDE en vísperas de la cumbre del G20.
En cualquier caso, recordó que el plan español en conjunto representará el 3,5 por ciento del PIB, una cifra sustancialmente superior al 2 por ciento de media en los miembros de la organización.
"España ha hecho más" que la gran mayoría de los países de la OCDE y "no recomendamos que España expanda su programa fiscal" todavía más para evitar un deterioro suplementario de las cuentas públicas, advirtió Schmidt-Hebbel.
"El aumento del déficit fiscal ya va a ser muy importante y los niveles de deuda en España no son despreciables", argumentó, antes de contrastar la situación española de otros Estados.
La OCDE estima que algunos países -Alemania, Canadá, Australia, Holanda, Suiza, Corea del Sur y ciertos países nórdicos- tienen todavía margen para reforzar sus planes anticrisis y deberían aumentar la inyección fiscal en la economía.
Sobre el paro, que en España está aumentando más en términos relativos que en cualquier otro país de la OCDE, el economista jefe de la organización, reiteró su consejo de "expandir los programas de entrenamiento de trabajadores desempleados", en particular para aquellos que habían estado "en sectores en declive".
El conocido como "Club de los países desarrollados" no ofreció hoy nuevas cifras de previsión sobre la economía española, como sí lo hizo para el conjunto de la OCDE (donde prevé una recesión del 4,3 por ciento este año y del 0,1 por ciento en 2010) o para sus grandes Estados miembros que pertenecen al Grupo de los Siete (G7).
Las nuevas perspectivas de la organización suponen una severa revisión a la baja de las que la misma OCDE había dado a conocer en su informe semestral del pasado mes de noviembre, cuando auguraba una recesión limitada al 0,3 por ciento para sus 30 miembros este año.
Schmidt-Hebbel avanzó que a falta de un dato sobre España -que se presentará en el próximo informe semestral de mayo- se puede decir que la corrección a la baja de las expectativas sobre este país es "proporcional" a la de la OCDE en su conjunto, y que no se pronostica un deterioro todavía más pronunciado.