R. R.
La rentabilidad hotelera se ha puesto muy de cara en Canarias. Si la inversión en los hoteles hace un lustro tenía un retorno de media entre cinco y siete años, la realidad, ahora, es bien distinta, ya que para recuperar el activo pueden pasar hasta quince años, según explica Fernando Fraile, presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (FEHT).
Además, las ratios de ganancias han caído en picado en los últimos tiempos. Si hace unos pocos ejercicios el beneficio de un negocio hotelero era del 20% y hasta el 30%, en la actualidad, e inmersos en una de las peores crisis que se recuerdan, a duras penas se alcanza el 7%, apunta Fraile.
Asimismo, la situación que atraviesa el turismo en todo el Archipiélago ha obligado a muchos a vender y a otros, en el peor de los casos, a echar el cierre. Además, el cartel de se vende cuelga de muchos hoteles en Canarias que se han visto incapaces de continuar funcionando, ya que la baja ocupación que soportan no es suficiente para colmar la cuenta de resultados. "La época de grandes resultados turísticos se acabó hace mucho tiempo y ahora hay que adaptarse a la demanda, que no está boyante como todos quisiéramos", subraya Fraile.