R. R. / A. Z.
La investigación sobre la presunta estafa realizada por Liberto Martín apunta a que éste destinó parte de los tres millones desaparecidos a su "lucro personal", mientras otra parte la utilizó en inversiones que resultaron ruinosas o para financiar los intereses de los propios inversores. Fuentes de la investigación señalan que, en una especie de negocio piramidal, el gestor financiero utilizaba parte de los nuevos depósitos que captaba para pagar los altos intereses de los antiguos, pero también destinaba dinero a su propio disfrute. De ahí la importancia del rastreo patrimonial que se está efectuando estos días a él y a su familia.
Las pesquisas siguen poniendo el énfasis en el patrimonio que ha ido acumulando Liberto Martín a lo largo de los años, pero también en el de su esposa, a la que podría haber desviado parte del dinero sustraído con las estafas. Con todo, la investigación policial y judicial se centra exclusivamente en Liberto Martín, único imputado.
Nuevos afectados seguían llegando ayer a la Policía Nacional para denunciar que han sido víctimas de las operaciones fraudulentas de Martín de la Rosa, acercándose ya a la cincuentena los que han sido presuntamente estafados.
La defensa letrada del gestor se puso en contacto con la investigación para plantear la disposición de su defendido a colaborar en registros y otras actuaciones que puedan precisar. Además, explicó que el investigado se está poniendo en contacto personalmente con algunos de los afectados para llegar a un acuerdo. Sin embargo, uno de los afectados dijo ayer que Martín no responde a sus llamadas. La investigación cree que las promesas de Martín de devolver el dinero no pasan de ser una "estrategia de defensa".