En esta ocasión los vientos que impulsan la deslocalización de actividades productivas son favorables a Canarias. La 'mano de obra' médica, y en el sector turístico, es mucho más barata que en Gran Bretaña, Alemania, Francia, Países Bajos... Es decir, que dando igual calidad, la 'economía de la salud' puede ser muy competitiva. Y la verdad es que los controles y certificados usuales demuestran que hay profesionales y establecimientos al mejor nivel europeo. "Otra cosa son las listas de espera de la sanidad pública", dice uno de los impulsores de la iniciativa de 'turismo de salud'. Para Juan Manuel García Falcón, catedrático de la ULPGC y director general de La Caja, "ésta es una de las actividades que pueden deslocalizarse en algunos miembros de la UE". "El problema es que se haya tardado tanto, y que esto no sea ya algo que ruede solo". "Quien está ensayando esta fórmula es Canadá, que ha deslocalizado algunos tratamientos con Cuba". Lo que hay que ver ahora es hasta dónde llega la implicación de las administraciones en una etapa de crisis en la que hay que aplicar el principio de que lo que no se intenta, no viene solo. Y se pierde.