LA PROVINCIA/DLP
La dirección de la Mutua de Accidentes de Canarias (MAC) rechaza de plano que haya incurrido en ningún tipo de fraude en relación con el funcionamiento de la Mutua y argumenta que, de la cifra de 6,8 millones de euros que reclama la Seguridad Social, 4,2 millones de euros se invirtieron en la rehabilitación de la Casa Elder, sede de la mutua en Santa Cruz, con el permiso y la autorización expresa del anterior director general de Ordenación de la Seguridad Social, José Gómez Calcerrada, en octubre de 2002.
El resto del dinero, apunta la Mutua presidida por Norberto Cejas, se refiere a gastos corrientes e inversiones en los centros asistenciales de la mutua canaria, autorizados por el Servicio Canario de Salud, en pleno funcionamiento desde hace más de diez años, y tramitándose ante la Seguridad Social.
Los representantes de la MAC aseguran que todos sus centros asistenciales continúan trabajando dentro de la normalidad, por lo que "todos nuestros mutualistas están siendo atendidos sin ningún tipo de problema". MAC, además, defiende las cuentas de la entidad, que "ponen de manifiesto tanto el equilibrio económico financiero como la suficiencia y regularidad contable" de la misma.
La Mutua destaca, en un comunicado, que no ha existido una "gestión ineficiente, como demuestra el superávit de gestión devuelto a la Seguridad Social". Así, responde que ha pasado todas las auditorías de cuentas anuales por parte de la Seguridad Social.