RUBÉN REJA/ JAVIER BOLAÑOS
Los tribunales canarios rechazan nueve de cada diez recursos que interponen los desempleados canarios a los que se les retira la prestación por desempleo, a instancias del Servicio Canario de Empleo (SCE), al negarse el trabajador a ocupar de forma injustificada una vacante de trabajo. Los parados, a los que se les puede suspender temporalmente el subsidio por desempleo o denegársela 'sine die' al darle la espalda a una oferta pública de trabajo, suelen acudir a los tribunales para buscar el amparo del juez y tratar de frenar la sanción. Los afectados que recurren en primera instancia y a los que se les confirma la sanción, tienen la posibilidad de apelar ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). Sin embargo, según el presidente de esta Sala, Humberto Guadalupe, en muchos casos "faltan argumentos de peso" en los que el parado no justifica por qué rechaza un puesto concreto.
El presidente de la Sala de lo Social del TSJC destaca que "claro que es posible que un desocupado se niegue a cubrir una vacante de empleo, pero siempre y cuando demuestre que no es compatible con su perfil laboral". No obstante, en la mayoría de los casos, los desempleados con los que contacta el Servicio Canario de Empleo argumentan simplemente que no les interesa o que están enfermos para desempeñar ese puesto. Incluso, esta semana, el SCE denunciaba que redoblará sus esfuerzos para frenar el posible fraude que comenten los parados al negarse a ocupar una plaza, y que suele corresponderse con parados vinculados a la construcción y de servicios.
Mientras, el consejero de Empleo del Gobierno de Canarias, Jorge Rodríguez, mantuvo ayer que seguirán intentando desviar parados de la construcción hacia otros sectores, ya que esta actividad no absorberá durante años a sus actuales parados.