R. R. / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La crisis del sector inmobiliario no sólo está afectando a las pequeñas y grandes constructoras, si no que los efectos colaterales 'salpican' a los albañiles y operarios de la construcción, los notarios, arquitectos y registradores de la propiedad, que perciben una bajada muy brusca de los encargos. Además, sectores auxiliares como los proveedores de materiales están con el agua al cuello.
No obstante, la crisis es inevitable ya que se ha producido un crecimiento desproporcionado en los últimos años y ahora la disminución es proporcional a la subida. Otro de los indicadores que constatan el enfriamiento del mercado inmobiliario es la caída de la demanda de cemento, que supera ya un descenso del 30% en Canaria.
El mercado de cemento se ha estancado definitivamente y eso significa que se está construyendo menos de todo en Canarias.