ACFI PRESS
La situación de los marineros del Iballa G. se complica. Tras tres meses abandonados en el puerto de La Luz y de Las Palmas, el armador del barco José Antonio Gámez, de origen canario, ha decidido venderlo, haciéndose cargo el comprador de las deudas del barco, en las que no se incluyen los salarios de los trabajadores. La pasada semana los tripulantes del Iballa G. recibían una carta del armador en la que se les anunciaba la decisión de realizar la venta. En la misiva se les solicitaba que transportaran el buque hasta Guinea Bissau, donde recogerían petróleo (el buque se dedica a abastecer de combustible a los barcos pesqueros que permanecen en el mar) y pasarían a trabajar para el nuevo propietario; a cambio se les prometía el abono de los salarios. Los marineros temen que la promesa no se cumpla, y para conseguir recuperar sus sueldos tienen que hacer efectiva lo antes posible la demanda judicial que el abogado de la asociación Stela Maris les está tramitando.