LA PROVINCIA/DLP
Los vuelos entre el aeropuerto de Barajas y Canarias sufrieron ayer demoras de hasta dos horas debido a las regulaciones impuestas en el centro de control del Archipiélago ante la ausencia de dos trabajadores por problemas de salud, informaron fuentes aeroportuarias y de AENA. El organismo público especificó que las regulaciones se establecieron a las 13.00 horas (12.00 hora canaria) y se tuvieron que cerrar sectores aéreos, por lo que se originaron demoras a lo largo de la tarde. "Suponiendo que normalmente se pueden absorber 100 vuelos a la hora, con las regulaciones se limita la cifra a 80, con lo que los 20 restantes tienen que esperar su turno para salir o entrar de los aeropuertos", destacaron.
Las demoras afectaron a los vuelos comunitarios, es decir, las conexiones con la Península y con la Europa comunitaria ya que la regulación del espacio aéreo no incide ni en los vuelos interinsulares ni en los internacionales. En el Aeropuerto de Gran Canaria tuvieron retrasos ocho salidas y 15 llegadas, mientras que en Lanzarote los vuelos con retrasos fueron 11 salidas y siete llegadas. Con respecto a Fuerteventura, la incidencia de esta situación afectó a cuatro vuelos de salida (uno de ellos finalmente cancelado de la compañía Condor con destino Múnich) y cinco llegadas. La media de retrasos fue de entre hora y media y dos horas, aunque hubo casos de hasta tres horas de demora.
AENA llegó ayer a ofrecer 1.500 euros para que otros controladores sustituyeran a los enfermos, sin conseguirlo, lo que, según fuentes aeroportuarias, puede responder a "un plante ante la realización de horas extras" que en la jornada del lunes provocó retrasos en unos 200 vuelos en los aeropuertos de la provincia de Las Palmas.
La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) niega que haya dado orden a los controladores para que se nieguen a hacer horas extras ni cambios, aunque, ha explicado, "es normal que en la situación actual los trabajadores no quieran hacer favores", informa Efe.