R. ACOSTA
Hubo ausencias significativas por parte de diferentes sectores empresariales como agricultores, constructores, hoteleros o portuarios. Si al número total de asistentes se quitan los dirigentes políticos e institucionales y los representantes de medios de comunicación que sí acuden fielmente a la cita anual con la patronal, el número de empresarios sí era algo menor que en anteriores ocasiones.
Por tercer año consecutivo uno de los principales temas de conversación fue la inevitable crisis y las previsiones de unos y otros de cómo van a transcurrir los próximos 12 meses. Comerciantes, empresas de servicios, transportistas o constructores cruzan los dedos para que la situación al menos no empeore con respecto a este año, nefasto para las empresas. "Han cerrado muchas empresas y ahora tengo problemas para conseguir subcontratas", decía un empresario del transporte después de que por fin se hayan adjudicado las principales carreteras de Gran Canaria. "Tenemos que rebajar los precios hasta el límite para que el turoperador me llene las habitaciones", se lamentaba un hotelero. Empresas que prestan servicios a otras se han visto abocadas a rebajar sus márgenes y han perdido clientela debido al ahorro de costes que han impuesto muchas sociedades para no seguir perdiendo rentabilidad.
También flotó en el ambiente la crisis interna que vive la patronal nacional, la CEOE, debido a la convulsión que vive su presidente, Gerardo Díaz Ferrán. La patronal de Las Palmas ha cerrado filas con su presidente aunque reconoce que existe cierto descontento con la situación generada por la apertura del expediente por parte de Caja Madrid. Lo del presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, es otro cantar y su solución forma parte de la propia dinámica interna de la CEOE.
¿Y el discurso de Grisaleña? Rivero y Soria estaban encantados en contraste con las caras de circunstancias de Carolina Darias o José Miguel Pérez, que no terminaban de entender la contundente crítica del presidente de la patronal al Plan Canarias. La mayoría de los empresarios se mostraron de acuerdo con las líneas generales del discurso de Grisaleña: corto, muy general y sin entrar en temas escabrosos. Según él, criticaba a las dos administraciones por igual pero el número de líneas dedicadas al Ejecutivo central eran más que las destinadas al Gabinete de Paulino Rivero...