FERNANDO CANELLADA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Los servicios jurídicos del Gobierno de Canarias estudian denunciar a los controladores que mantuvieron ayer durante casi una hora el helicóptero del presidente Paulino Rivero en espera sobre el cielo de Gáldar, cuando se desplazaba de Tenerife a Gran Canaria.
"Me han mantenido entre las diez y media y las once y veinte sobre Gáldar. A una altura de doscientos o trescientos metros con muy mal tiempo, y no nos dejaban aproximarnos", explicó ayer Rivero en un encuentro con periodistas en la sede de Presidencia en Las Palmas de Gran Canaria.
El jefe del Ejecutivo autónomo ofreció esta explicación tras relatar que apoyaba sin fisuras al ministro de Fomento, José Blanco, con su decreto ley que ordena la tarea profesional de los controladores, después de que fracasase su papel como "mediador" en la negociación laboral entre Aeropuertos del Estado y Navegación Aérea (AENA) y los técnicos de control.
Rivero explicó que los retrasos de aviones y problemas en los aeropuertos canarios en diciembre habían hecho gran daño al turismo, por lo que fue recibido el 7 de enero por José Blanco y allí conoció el decreto que preparaba el Gobierno de España. El presidente canario colaboró con Blanco al "exigir" una solución a un conflicto que "no puede ser en el tercer país turístico del mundo", recalcó Rivero. "Hay un ministro político y ha olfateado que tiene respaldo popular y nosotros se lo hemos dado. Si hubiera sido un ministro más técnico no se hubiera atrevido con el Decreto de los controladores".
El Gobierno de España asumió el viernes por decreto el tráfico aéreo al apelar al interés general y retiró la capacidad de ordenación que tenían cedida los controladores desde 1999. El nuevo decreto incluye una retribución media de 200.000 euros anuales, una jornada efectiva de 18 horas semanales en turno de día y 12 en el de noche. Fomento, que pretende rebajar las tasas de navegación aérea, liberalizará la actividad de los controladores, con profesionales militares y de otros países.
AENA. Desde AENA se informó ayer que procederán a investigar el incidente que retrasó la llegada a Gran Canaria del helicóptero en el que viajaba el presidente canario y que ya luego en trayecto sobre Gáldar le mantuvo en el aire dando vueltas hasta que se le dio permiso para aterrizar en Gando.
El suceso, que le ocasionó a Rivero no poder asistir a la inauguración de un nuevo edificio de la obra de San Juan de Dios en la capital grancanaria, se desarrolló en una jornada sin problemas en el aeropuerto con sus vuelos regulares.
El presidente canario reclamó el jueves al Gobierno de la nación que el control aéreo de las Islas se pusiese en manos de los militares si los controladores persistían en su "chantaje" de paralizar los aeropuertos para Semana Santa.