JAVIER BOLAÑOS
"Estamos indignados y humillados. Quienes creemos en la labor sindical no podemos sentirnos más decepcionados porque tratan de machacarnos". Casi medio centenar de trabajadores y alumnos de Fundescan, la fundación laboral de UGT que presentó hace un mes un expediente de quiebra, volvió ayer a concentrarse ante la sede del sindicato en Las Palmas de Gran Canaria para denunciar la situación de indefensión que dicen sufrir y la deuda de 600.000 euros por los retrasos en el pago de las nóminas de dos meses y medio.
Trabajadores protestando ante sus patronos, que en este caso se trata de una organización defensora de los intereses de trabajadores. La curiosa imagen volvió ayer a repetirse por segunda vez este mes a las puertas de UGT.
Los afectados están pendientes de cobrar la mitad de la nómina de julio y la totalidad de diciembre y enero. En total, la deuda con los cerca de 160 empleados alcanza los 600.000 euros, según sus portavoces, que afirman sentirse indefensos desde un punto de vista laboral y económico.
El colectivo habla de falta de transparencia. Y, sobre todo, lamentan los graves perjuicios que se les está ocasionando, ya que los trabajadores no pueden salir de la empresa si quieren proteger sus intereses económico (aspiran a la indemnización máxima de 45 días por año trabajado), lo que implica también no poder buscar otro empleo alternativo o bien cobrar el paro hasta que se resuelva su situación.
A su vez, los trabajadores denunciaron ayer el posible desvío de algunas subvenciones de distintos programas. Entre ellos, uno de orientación laboral de un millón de euros. "¿Ese dinero se ha desviado? ¿Es eso legítimo o ilegítimo?", según pregunta una de las manifestantes que, como muchos compañeros, prefiere omitir su nombre. Incluso, señalan que se está actuando "de mala fe", por cuando apuntan que UGT está negociando con otra academia la realización de un programa formativo para el cual se le ha concedió una partida de 2,5 millones de euros, cuando a su entender lo podrían hacer ellos dentro de UGT, recurriendo para ello al personal de Fundescan.