JAVIER BOLAÑOS
El inversor no encuentra estímulos para hacer negocios en Canarias. El número de sociedades mercantiles creadas durante el pasado ejercicio en las Islas cayó a niveles históricos -los primeros datos oficiales datan del año 1995-. Al tiempo, la ausencia de rentabilidad en los negocios ya instalados hace que se registren las tasas más altas de disolución de empresas. El pasado año se constituyeron 2.788 entidades mercantiles, mientras echaron el cierre 834 firmas.
"Estamos ante una crisis sin precedentes". El último informe de coyuntura que acaba de publicar la Confederación Canarias de Empresarios es contundente cuando asegura que "durante el actual contexto económico se está produciendo una pérdida neta de riqueza".
Y, lo que es aún más preocupante, los emprendedores han dejado a un lado el riesgo que supone afrontar un nuevo negocio. Al menos así se desprende de las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), que hablan de que en el Archipiélago se crearon el pasado año apenas 2.788 sociedades mercantiles. Esta cantidad supone un descenso superior al 27 % respecto a 2008. Pero, sobre todo, es el dato absoluto más bajo en 14 años -el primero disponible en la base del INE data de 1995. Para hacerse una idea, durante el año 2000, el periodo de máximo esplendor inversor, se dieron de alta hasta 6.432 sociedades anónimas y laborales.
Canarias es la octava comunidad autónoma española en empresas creadas el pasado año, aunque la caída es un punto y medio superior a la media nacional. Y el capital suscrito en todas ellas ascendió a 78.247 euros. Por el contrario, el número de empresarios que ha decidido echar el cierre también se ha disparado. Tal es así, que se ha alcanzado un volumen histórico.
Durante 2009 se disolvieron un total de 834 sociedades en Canarias, esto es, un 38,5% más que en el ejercicio anterior. Esta cantidad también es la más elevada desde que comenzó la actual crisis económica en 2007, cuando el parón obligó a la clausura de 784 compañías.