|
|
|
HEMEROTECA » |
|
JAVIER BOLAÑOS / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Una alumna (y joven madre) de una escuela taller para colectivos en riesgo de exclusión social sufre un ataque de ansiedad, jóvenes que malviven económicamente por el retraso en el pago de sus nóminas, una persona enferma que no puede ni comprar sus medicamentos, y trabajadores con familia e hipoteca que comienzan a notar en su economía familiar la falta de ingresos y la inseguridad de enfrentarse a un mercado de trabajo casi paralizado. La quiebra de Fundescan está poniendo en serios aprietos económicos y laborales a una treintena de alumnos de una escuela taller en Las Palmas de Gran Canaria y a los 160 trabajadores de toda Canarias de la fundación laboral del sindicato UGT, a los que se les adeudan unos 600.000 euros de sus salarios, además de dejar en el aire la continuidad de 15 cursos de formación laboral en las islas.
"Es como si estuviéramos presos". De esta forma tan gráfica define la joven alumna Noemí García la situación que sufren en Fundescan. No pueden cobrar su salario porque las cuentas están paralizadas, pero tampoco quieren inscribirse en el paro para no perder los derechos adquiridos en la empresa.
"Nos quieren presentar un expediente de regulación de empleo en blanco", señala el portavoz, Ricardo Hernández. Y una compañera añade que, "encima nos quiere hacer creer que Fundescan no es UGT". A pesar de todo, muchos trabajadores siguen confiando en que existe futuro para todos ellos, aunque sea bajo el manto del sindicato.
Pero, al margen de la situación laboral, muchos de los afectados comienzan a enfrentarse a problemas económicos reales, ya que la entrada de la nómina se ha cortado y los recursos propios escasean. Y, sobre todo, porque la resolución del pago de sus salarios puede prolongarse en el tiempo, al depender del concurso de acreedores presentado en el Juzgado.
"Una compañera de la escuela taller se fue con un ataque de ansiedad. Tiene un niño y estaba muy nerviosa. Otros cinco se han tenido que dar de baja voluntaria porque no aguantaban más", señalan los afectados, quienes recalcan que seguir asistiendo a diario a los cursos les genera de por sí un coste por los desplazamientos desde distintos puntos de Gran Canaria.
A esto se suman personas con un auténtico drama familiar, ya que se trata de colectivos marginales, con lo cual esta situación ha multiplicado su situación de inquietud porque no encuentran una solución viable a corto plazo. De ahí que alumnos hayan recurrido a la cartera de sus familias para sobrevivir.
MÁS PROBLEMAS. Pero no es el único problema para que los trabajadores desarrollen su trabajo. El centro de El Batán sufre cortes de agua, y ya han recibido avisos de que se pueden registrar cortes de agua y luz en la propia sede de Fundescan de Las Palmas de Gran Canarias. De momento, el consejero de Empleo del gobierno de Canarias, Jorge Rodríguez, manifestó el viernes la posibilidad de que el Instituto Municipal de Formación y Empleo se haga cargo de su gestión.
Hay trabajadores que llevan 21 años en el centro formativo de UGT, por lo cual se sienten aún más sorprendidos y dolidos. Primero estuvieron con Fundescoop y cuando se creó Fundescan en 1996 siguieron su estela. "Yo me siento parte de esta familia, y me siento muy triste por lo que ha pasado", señala una de las profesoras.
Y todo este conflicto se produce dentro de un sindicato. De ahí que también se haya registrado una ruptura interna entre los trabajadores.
|
|
|
|
La Orden ministerial que regula la transparencia en los créditos anticipa un nuevo modelo de...
El Fondo de Garantía de Depósitos tenía más de 12.000 millones hace un año. Hoy no supera los 2.500
Tener temor ante la incertidumbre no es malo, sí lo es no tomar medidas para salvaguardar nuestros...
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| PROMOCIONES CONÓZCANOS: CONTACTO | LA PROVINCIA | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS | AGENCIAS | CONTRATAR |
|
| |||||||