ANTONIO QUINTANA
-¿Qué objetivo tiene el III Congreso de Derecho Mercantil y Concursal de Canarias?
-Es establecer un marco adecuado para el examen de la situación concursal a nivel nacional. También se trata de fijar las bases de la próxima modificación anunciada por el presidente del Gobierno y ver cuáles son las posibles modificaciones que va a tener esta nueva Ley concursal.
-¿Cuál es la situación concursal en España?
- Se empieza a ver muy nítidamente una desaceleración en los procedimientos concursales. Estamos llegando al techo del problema de los procedimientos concursales. Se está produciendo una diversificación de los sectores a los que está anudado la crisis empresarial. En 2008 y 2009 fue sobre todo el sector inmobiliario. Ahora se está diversificando a los sectores de logística, transportes, temas sanitarios y automovilísticos. Está afectando al resto de los sectores, pero no en tanta proporción como afectó al tema inmobiliario. Las grandes empresas inmobiliarias con la crisis económica se vieron casi todas afectadas por procedimientos concursales y el resto de los sectores se está viendo, pero parcialmente.
-¿Y cuál ha sido la situación de Canarias?
- En el primer semestre de 2009 se publicaron unos 60 procedimientos concursales, y en el primer semestre de este año 2010 en torno a los cien procedimientos concursales, lo que representa un incremento del 78%. La Comunidad Autónoma de Canarias se sitúa en la primera comunidad de España que ha incrementado de esta forma tan alarmante el nivel de procedimiento concursal. Eso no significa que sea Canarias la que más procedimientos tenga, ya que el mayor número los tienen Valencia, Barcelona o Madrid.
- ¿Qué tipo de empresas son las más afectadas?
- Si hablamos de la persona física, es un consumidor medio que tiene un sueldo en torno a los mil euros o un poquito más, que tiene concedidos créditos de carácter bancario con altos intereses, tarjetas para compras a plazos, con una hipoteca con algún tipo de impago, y que se ven desbordados en los cumplimientos de esas cuotas financieras y de los créditos hipotecarios. En segundo lugar, si se trata de empresas, la pequeña o mediana empresa suele ser una empresa que no tiene más de 10 o 15 trabajadores, con una grave situación en los flujos de caja para hacer el pago de las obligaciones de carácter financiero. Esa empresa se ve abocadas o bien a la liquidación, porque viene muy deteriorada cuando presenta la liquidación de concurso al no tener patrimonio. Tienen mucho pasivo, muchas obligaciones pendientes de pago, y tienen poco patrimonio para responder a estas obligaciones. Este tipo de empresas están abocadas a una liquidación. De hecho las estadísticas nos hablan que las empresas que entran en concurso están en torno al 90% en estado de liquidación. Luego, las grandes empresas, normalmente son porque son empresas de grupo, algunas en situación de insolvencia. Por precaución tiene que declararse esta situación de insolvencia para no acarrear la insolvencia de las empresas del grupo, o bien por un sobreendeudamiento muy generalizado y a corto plazo.
-¿Qué plantean ustedes ante esta situación?
- Lo que es aconsejable es tener una buena cultura concursal. Es decir, cuando ves que la situación económica es complicada empiezas a tomar medidas. Buscas una refinanciación a tiempo a largo plazo, y no a corto, porque a corto plazo resolverás la situación a tres o seis meses. Pero, las empresas que lograron refinanciación en 2009, en septiembre u octubre de este año probablemente puedan entrar en situación de concurso. Han buscado salir a flote, pero no con perspectiva de mantenerse en la actividad económica. En segundo lugar, tomando determinadas medidas a tiempo se pueden evitar determinados riesgos. Hay que buscar soluciones como la venta de un determinado activo, llegando a algún tipo de acuerdo con los acreedores para algún tipo de aplazamiento del pago del crédito, reduciendo plantilla, etc, etc. Las empresas pueden así tener algún tipo de mejora que le permita tomar una medida a largo plazo que evite el procedimiento concursal.
-¿Estas liquidaciones en qué medida afecta al empleo?
- Normalmente, cuando se trata de procedimientos concursales la competencia que tenemos es declarar la extinción colectiva de los contratos de trabajo. El problema es que el empresario que no puede hacer esta extinción colectiva, empieza a resolver contratos de carácter individual, y los trabajadores van a a la vía laboral por si no están las causas económicas que permiten hacer ese despido procedente y se establecen muchas reclamaciones a través de los juzgados sociales.