IBALLA SOCORRO
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El sector turístico canario se viste de luto para dar su último adiós al empresario Estanislao Mañaricúa, dueño del Grupo Gloria Palace, que falleció a las tres de la madrugada de ayer. Amigos y compañeros de profesión se acercaron hasta las instalaciones del tanatorio San Miguel para dar sus muestras de afecto a los familiares. "En todo momento hemos notado el cariño que la gente le tenía a mi padre", afirma José María Mañaricúa, uno de sus tres hijos.
A lo largo de sus 98 años de edad, Estanislao Mañaricúa, nacido en 1913 en Mañaria (Vizcaya), había logrado levantar un imperio hotelero con nombre propio en Gran Canaria. Una isla a la que llegó por primera vez en 1965 para celebrar su luna de miel tras contraer matrimonio con Valentina Aristondo. Deslumbrado por las posibilidades que ofrecía el lugar, además de por su clima, el avispado Estanislao decidió comprar unos terrenos junto a la antigua plaza de la Victoria de la capital grancanaria.
En estos terrenos Mañaricúa construyó seis edificios, entre ellos el conocido Basconia de 210 viviendas, donde llegó a alojarse con su familia al trasladar su residencia del País Vasco a Gran Canaria. Hasta entonces Estanislao había trabajado para varias constructoras levantando edificaciones de obras públicas, entre otras.
El buque insignia
Tras finalizar la construcción del Centro Comercial Yumbo de Playa del Inglés en 1985, una obra iniciada por el Conde de la Vega Grande, Mañaricúa levantó en 1988 el que se convirtió en su buque insignia: el hotel Gloria Palace San Agustín. "A mi padre le dieron unos terrenos en la zona de San Agustín como compensación por finalizar el Yumbo y ahí inició su etapa volcada en el sector turístico", afirma su hijo.
Su carácter emprendedor y visionario le llevó a ser el pionero en Canarias en incorporar los servicios de talasoterapia como parte de la oferta de su hotel. "En 1998 se inauguró el primer centro de estas características en un destino de sol y playa, algo que ya existía en otros lugares de Centroeuropa pero con propiedades puramente curativas y no como un sector mixto que combinaba ocio y salud", destaca José María Mañaricúa.
El grupo empresarial creció y en 2003 nació el hotel Gloria Palace Amadores, situado entre la playa de Puerto Rico y la de Amadores. "En esos años la zona de Puerto Rico estaba un poco deteriorada y la construcción de nuestro hotel volvió a reactivar el movimiento de esa zona de la costa de Mogán, y creo que fue importante para todo el sector turístico", comenta Mañaricúa hijo. A este proyecto le siguió en 2008 la apertura del Gloria Palace Royal, ubicado en plena playa de Amadores.
Junto a los tres hoteles de cuatro estrellas de Gran Canaria, Estanislao Mañaricúa tenía en marcha otros proyectos también relacionados con el mundo de la construcción. "El complejo extrahotelero de Lanzarote lo hemos cerrado para convertirlo en residencial y estamos construyendo 55 viviendas en la población de Durango en Vizcaya, además de participar en la construcción de un campo de golf en Haro y en parcelas de chalets en Nueva Sierra, en Guadalajara", detalla José María.
Concebida como una empresa familiar, a José María se unen sus hermanos Arantxa y Estanislao para seguir con el legado de su padre. "Mi hermana es la directora de Compras de la empresa, mi cuñado es el director Financiero y Jurídico y mi hermano forma parte del Consejo de Administración. Nuestra misión ahora es, como mínimo, mantener el esfuerzo y la dedicación que mi padre puso durante toda su vida en este sector e intentar crecer y mejorar en todo lo que podamos", señala.