20 de agosto de 2017
20.08.2017

La patronal rechaza importar el modelo balear y se opone a limitar el turismo

Las áreas turísticas solo ocupan un 1,76% de la superficie de las Islas, afirman los hoteleros

20.08.2017 | 01:04
La patronal rechaza importar el modelo balear y se opone a limitar el turismo

Lanzarote lidera el suelo turístico

  • Lanzarote es la isla de la región en que mayor superficie ocupan las áreas turísticas, si bien el porcentaje no llega ni a un 4% de su extensión (3,96%). En otras palabras: de cada cien hectáreas, menos de cuatro están destinadas para la actividad turística, un porcentaje que es incluso más bajo en las restantes seis islas. En Gran Canaria, el suelo turístico ocupa un 1,77% de su superficie; en Fuerteventura, un 1,73%; en Tenerife, un 1,72%; en La Palma, un 0,59; en La Gomera, un 0,46; y en El Hierro ni siquiera es cuantificable. Así era al menos en 2013, según los datos del grupo de investigación ReinvenTUR, integrado en la cátedra de Turismo de la ULL, suministrados por Ashotel. La cifra regional es, por tanto, de un 1,76%, un porcentaje que a juicio de la patronal desmiente la pretendida "invasión" del territorio por parte de la actividad. "Es una ocupación mínima del territorio", subraya Juan Pablo González.

La patronal turística en la Comunidad Autónoma no quiere ni oír hablar de la posibilidad de copiar en las Islas la polémica fórmula que ha puesto en práctica Baleares para controlar la masiva afluencia de visitantes en el archipiélago mediterráneo. Ni Canarias es Baleares ni su actual modelo turístico adolece de los problemas que sí sufre el modelo de la otra región insular del país, de entrada una incipiente turismofobia que aquí no ha tenido relevancia alguna. Son dos de los principales argumentos que desde el sector esgrimen para hacer frente a quienes ven en la controvertida fórmula del Govern que preside Francina Armengol una idea que aplicar también en el Archipiélago, un carro al que se ha subido ya Nueva Canarias (NC), la fuerza política que lidera Román Rodríguez y que apuesta por poner "límites al crecimiento" del sector.

Uno de los primeros pasos en la tarea de rediseño del turismo que se ha emprendido desde determinados ámbitos políticos e institucionales lo dio la Barcelona de Ada Colau con la prohibición de abrir nuevos hoteles en el centro de la Ciudad Condal. Y el Govern ha ido incluso más allá y decretado por ley un tope de 623.624 plazas turísticas en Baleares, un máximo que, además, pretende ir reduciendo hasta poco más del medio millón de plazas de forma progresiva. Una controvertida fórmula en la que subyace la serie de actos vandálicos que este verano viene sucediéndose en determinadas ciudades del país, fundamentalmente de Cataluña, el País Vasco y Baleares. Además, voces como la del gigante TUI -uno de los turoperadores más importantes-, advirtiendo de que España "está muy llena" han añadido más leña al fuego. Canarias, sin embargo, se mantiene al margen de la ola de turismofobia pero no está exenta del debate sobre los límites del turismo.

Las tres organizaciones empresariales más representativas del sector en el Archipiélago, la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel), la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de la provincia de Las Palmas y la Asociación de Empresarios Turísticos de Fuerteventura (Asofuer), tienen claro que la senda de fijar un tope de plazas no es la que debe tomar la primera industria de la región. El vicepresidente de la FEHT, Tom Smulders, resume las razones de la patronal para oponerse a limitar el número de turistas en dos premisas: en las Islas ni hay saturación ni hay turismofobia. Dos hechos que están relacionados entre sí y que no se han producido en la Comunidad Autónoma precisamente por su particular modelo de actividad, que ha reducido la superficie que ocupan las áreas turísticas a tan solo un 1,76% de la extensión de Canarias.

"El suelo turístico no llega en ninguna de las islas al 4%, de modo que es radicalmente falso eso de que el sector se ha desbordado", enfatiza el gerente de Ashotel, Juan Pablo González, que hace hincapié en cómo las reservas de suelo destinadas para la actividad han impedido la mezcla de usos que padecen otros destinos y que ha desembocado ahora en una difícil convivencia entre residentes y visitantes. Algo que se agrava, además, por la existencia de grandes destinos eminentemente urbanos -Baleares o Palma de Mallorca, por ejemplo- en los que compatibilizar las necesidades de habitantes y extranjeros no resulta sencillo, un tipo de turismo urbano por el que no se caracteriza la oferta de la región. "Así que la percepción de masificación en Baleares es muy superior a la que podríamos tener nosotros", agrega el gerente de Ashotel, que apunta otros dos factores que han contribuido a distinguir el modelo turístico canario del balear. Por un lado, el tamaño, ya que el Archipiélago tiene 2.501 kilómetros cuadrados más de extensión que el territorio mediterráneo; por otro, la estacionalidad, que en Canarias ya es prácticamente inexistente y que en Baleares concentra la mayor parte de los turistas en unos pocos meses del año, lo que aumenta esa sensación de masificación. "El nuestro es un modelo que otros destinos quieren copiar; fijar un número máximo de plazas no debe ser el objetivo", dice González.

Tom Smulders coincide con González y sentencia que el turista no viene a las Islas a "invadir" zonas residenciales, básicamente porque el espacio destinado específicamente para la actividad "está muy limitado" tanto por la ordenación geográfica como por la propia normativa. De hecho -recuerdan desde la patronal-, la capacidad de carga del Archipiélago ha sido tenido en cuenta en las leyes de directrices y en la polémica moratoria de 2001 y que precisamente perseguía evitar un pretendido desbordamiento del sector y sus posibles repercusiones negativas en el territorio, el medio ambiente y demás. La moratoria frenó la clasificación de más suelo como turístico.

Con todo, la patronal canaria sí ve con interés un apartado de la nueva ley del Govern, en concreto el que regula -o más bien bloquea- el negocio del alquiler vacacional, el principal caballo de batalla de las relaciones entre el empresariado y el gobierno de Fernando Clavijo en los últimos meses. No en vano es esta actividad ilegal, la de los pisos turísticos, la que a juicio de la patronal pone en riesgo esa pacífica y amistosa convivencia que mantienen los residentes y los turistas en el Archipiélago. "Lo que sí nos ha invadido es la vivienda vacacional, que de repente nos ha puesto 140.000 camas más sin ningún control", lamenta el presidente de Asofuer, Antonio Hormiga, quien puntualiza que de no ponerse remedio a la proliferación de la actividad -la ley balear prohíbe alquilar pisos a los turistas y prevé sanciones a plataformas que, como Airbnb, publiciten esta oferta-, ahí estará el germen de la turismofobia. Hormiga recuerda que barrios como Guanarteme, en la capital grancanaria, ya sufren la falta de alquileres para residentes y problemas de convivencia que genera la vivienda vacacional.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Economía

EEUU impone un arancel a las aceitunas españolas.
EEUU sanciona a la aceituna española por competencia desleal

EEUU sanciona a la aceituna española por competencia desleal

Le impone un arancel de entre el 2,31 % y el 7,24 % porque se importa por debajo del precio de...

El índice del paro baja hasta el 16,4%

El índice del paro baja hasta el 16,4%

Se supera la barrera de los 19 millones de personas ocupadas

Trabajo transforma 5.000 contratos irregulares y afloran 3.018 empleos nuevos

Trabajo transforma 5.000 contratos irregulares y afloran 3.018 empleos nuevos

Valido asegura que la labor de la Inspección "mejorar las condiciones y los derechos laborales de...

Montoro quiere incluir la reforma de la financiación autonómica en las cuentas

El ministro cree que sería "ideal" incluir el nuevo modelo en los Presupuestos del próximo año

La comisión de protección del atún abre la mano y da esperanzas a la flota isleña

La comisión de protección del atún abre la mano y da esperanzas a la flota isleña

El órgano internacional encargado de la conservación de los túnidos aumenta en 4.000 toneladas...

"Mientras no haya igualdad de oportunidades no habrá democracia"

"Mientras no haya igualdad de oportunidades no habrá democracia"

"Las ayudas sociales o prestaciones por desempleo son parches para paliar la situación actual",...

laprovincia.es en las Redes Sociales
Enlaces recomendados: Premios Cine