ALBERTO GARCÍA SALEH
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
- ¿Dónde realiza sus estudios de música actualmente?
- Desde hace seis meses estoy estudiando en Badajoz, donde vivo en una residencia muy pequeña. Antes de irme, desde los ocho años hasta el curso pasado, estuve estudiando en Las Palmas con los profesores Emilio Tabraue y Galina Neporoznhya. En Badajoz, mi profesor del Conservatorio, Alexander Kandelaki, fue quien me puso el repertorio que interpreté anoche. Desde que terminé segundo de bachiller me centro sólo en la música. También he asistido durante cinco cursos seguidos a la Escuela de Música de Lucena, en Córdoba.
- ¿Qué destacaría del Conservatorio de Badajoz?
- El que asista gente de todos lados. De hecho, mi compañera de música de cámara, que toca el chelo, es argentina, y casi ninguno de los estudiantes es de Badajoz, y canarios sólo hay un chico y yo. La escuela está creciendo muchísimo de nivel con la incorporación de profesores rusos y aunque a lo que más me dedico es al piano solista, también tengo que ensayar mucha música de cámara.
- ¿Qué destacaría de su profesor?
- Destacaría su forma de transmitir lo que sabe. Alexander Kandelaki tiene una técnica increíble y los consejos que da son muy buenos.
- ¿Cómo definiría el repertorio que interpretó anoche?
- Fue un programa bastante denso. Hubo un preludio de Bach, una sonata de Mozart y un tema de Bonino titulado Una reflexión. La primera parte era más de barroco y clásico y la segunda fue totalmente romántica con Variaciones serias de Mendelssohn; una Sonata de Scriabin y El pelele de Granados. Fue un concierto muy variado. La base de concurso del Premio Fin de Grado es que tienes que tener una obra de un autor canario, por eso se ha incluido la obra de Bonino.
- ¿Qué piezas consideró las más complicadas de todas?
- Las más densas quizás fuesen las Variaciones serias de Mendelssohn y la Sonata nº 2 de Scriabin. En el periodo romántico están las obras más difíciles de comprender, por lo que hay que madurarlas muchísimo. Además, debo decir que este programa ha sido totalmente nuevo para mí y sólo lo tengo desde septiembre pasado.
- A pesar de su juventud, usted ha conseguido bastantes premios durante su carrera. ¿Cuáles considera que han sido los más importantes?
- Quizás, el primer premio en el Concurso de piano Ciutat de Manresa en 2006 cuando tenía 14 años, luego el premio a la mejor interpretación de música contemporánea en El Ejido o el primer premio en el concurso Ciutat de Carlet, que fui la más joven en ganarlo.
- También ha ofrecido numerosas actuaciones. ¿Cuál considera que ha sido la más decisiva de todas?
- Cuando actué con la orquesta del Conservatorio Arturo Soria de Madrid en el Auditorio Nacional. Surgió porque el Conservatorio de Las Palmas hace un intercambio desde hace dos o tres años con el de Madrid y yo fui la primera. La experiencia fue impresionante por el sitio y porque no había tocado antes con una orquesta.
- ¿Y desde cuándo comenzó su afición por la música?
- Desde niña. Mi madre es profesora de música y me llevaba a conciertos y en casa se escuchaba mucha música clásica. El primer concierto importante al que asistí fue al de las hermanas Labèque, pero también había asistido a los conciertos en familia del auditorio con Fernando Palacios que se hacían por la mañana. Me fascina la técnica de las hermanas Labèque.
- ¿Qué tipo de música escucha habitualmente?
- Al pianista Askendzy con obras como las baladas de Chopin o los conciertos de Rachmaninov. Pero también me gusta mucho la salsa y el pop, cosas como La Oreja de Van Gogh, Álex Ubago o Luis Fonsi.
- ¿Qué tipo de conciertos le gustaría realizar en un futuro?
- Actuar yo sola con el piano, pero también me gustaría hacer más conciertos de música de cámara.
- ¿Tiene miedo escénico?
- Hubo una época en que lo pasé mal, pero a base de rodar y tocar y de enfrentarte al público terminas acostumbrándote al escenario, y cuando dominas el repertorio nunca existe ningún tipo de problema.
- ¿Cree que es más exigente el público canario?
- Creo que sí. De hecho me impone más tocar aquí que en otros sitios porque aquí la gente me conoce.