PORTADA PDF

´La muerte nos hace reflexionar sobre la vida´

 
´La muerte nos hace reflexionar sobre la vida´
´La muerte nos hace reflexionar sobre la vida´  

El presidente de la Sociedad Española de Tanatología y profesor de la Universidad de La Laguna, Alfonso García Hernández, explica cómo afrontar la propia muerte y cómo continuar viviendo tras la pérdida de un ser querido

LOURDES S. VILLACASTÍN
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
- ¿Se puede aprender a morir?


- Eso es pretencioso. Lo que hay que aprender es a vivir. La muerte, como proceso final vital, nos hace ver realmente qué es la vida, reflexionar sobre ella. Existe el morir y hay muertes, pero lo importante es la vida.


- Pero, ¿cómo afrontar esa última etapa de la vida?


- Aprendiendo a vivir y entendiendo el significado de las pérdidas, del duelo, de la muerte y del morir como algo cotidiano, de lo que se hable. Esto nos hace tener una idea un poco más clara de cómo queremos que sea el final de nuestra vida. En este aspecto ha habido avances importantes respecto a la autonomía del individuo. Es decir, si queremos seguir viviendo así, que sería un extremo, o quitarnos incluso la vida, que podría ser la otra situación aunque todavía escandalice a la gente. Espero que podamos decidirlo muy pronto a través de un testamento vital. Pero no olvidemos que la gran baza de la muerte es el azar. Es decir, nos gustaría morir tranquilos, con nuestros seres queridos, pero podemos morir en un accidente de carretera. No hay una sola forma de morir, sino muchas. Lo que más condiciona la muerte es la causa de ésta. Y, en ocasiones, hay causas que no permiten modificar tu estilo de morir porque hay una serie de itinerarios estipulados. Por ejemplo, si eres un enfermo de cáncer, pasarás por oncología, por los tratamientos, por hospitalización y cuidados paliativos; que tienen unos modelos de entender la vida y la muerte. El morir se construye socioculturalmente y, a veces, el individuo no tiene la autonomía de decir cómo quiere hacerlo porque también hay unas estructuras sociales y culturales que condicionan no sólo lo que piensas, sino por dónde tienes que caminar. En la polémica de la muerte digna, todos los que trabajaban en cuidados paliativos dijeron que hasta que no hubiera en todos los hospitales estas unidades no se podría reabrir el debate de la eutanasia. Como si una cosa fuera consecuencia de la otra. Esto es una gran mentira porque el tener unidades de este tipo no significa que haya alguien que quiera acabar su vida con una pastillita. No es incompatible. La vida es nuestra.


- ¿Los Estados van encaminados a legalizar la eutanasia pese a la oposición de algunos ciudadanos?


- Independientemente de eso, lo que harán será proteger los abusos. Pero no como ahora. Es decir, ahora lo que ocurre es que no se permite la eutanasia pensando que va a haber un abuso. Y no es así. Respetar la libertad de los individuos es que ellos decidan lo que quieren hacer y que la sociedad arbitre fórmulas para hacerlo. Después habrá que estar alerta para controlar esos abusos.


- ¿La gente más religiosa tiene menos temor a la muerte?


- No todo el mundo tiene miedo a la muerte. Ni tampoco es igual ese miedo a todas las edades. En contra de lo que se piensa, cuanto más edad menos miedo. Lo que realmente importa a la hora de tener una idea clara de lo que es la vida, y lo que sucede después de ella, es la religión 'intrínseca', la que realmente uno siente. En esta sociedad, lo que hay es una religión extrínseca, la que manifestamos. Es decir, el que va a misa y se da golpes de pecho no vive mejor el final de su vida que una persona que no va a la iglesia pero que realmente tiene una conciencia y una fe fehaciente de que después de la vida habrá algo. Hay gente que se muere aceptándolo y hay otras que no. Depende del proceso y de cómo somos. No todos tenemos por qué aceptarlo, uno puede resistirse. En mi experiencia con padres que han perdido hijos, las personas que son capaces de dar respuesta a lo que ha sucedido y cerrar el círculo y reorganizar sus vidas llevan mejor esa pérdida.


- ¿Qué determina que una persona acepte mejor la pérdida de un ser querido que otra?


- Varios factores. Aunque parezca mentira, el género. Hay personas que intelectualizan más la muerte y otras que lo viven más emocionalmente. Los hombres lo intelectualizan más que las mujeres. Luego, la edad y la experiencia. También las creencias. Y un elemento importantísimo, la personalidad. Dentro de esto haría una gran diferencia. Los que ven la vida medio llena y los que la ven medio vacía. El ser capaz de racionar y de dar sentido a las cosas y la aptitud ante la vida son los elementos más importantes para resolver la pérdida de un ser querido.

  HEMEROTECA
  PROMOCIONES   CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA PROVINCIA |  LOCALIZACIÓN     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  AGENCIAS |  CONTRATAR  
laprovincia.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de la-provincia.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Avíso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya