GREGORIO CABRERA
- ¿Qué proyectos hay para el Castillo de Guanapay, sede del Museo de Emigrante?
- Pretendemos hacer un cambio de uso museístico. Ahora está dedicado a la inmigración canaria y que consideramos que se ha quedado algo desfasado. Hay un proyecto que ya se ha aprobado por parte del pleno para un cambio de temática. En el Castillo de Guanapay, y eso sí lo quiero dejar claro, no va a haber ningún tipo de construcción o actuación que le pueda afectar desde el punto de vista de la protección patrimonial. No van a haber cambios de ningún tipo en su estructura, sólo de uso. El edificio tiene su propia historia. Tiene una historia importantísima ligada a la piratería internacional. Con el descubrimiento de América, todos los tesoros de las Indias pasaban por aquí y hubieron muchos piratas y el castillo estaba sometido a invasiones. El Museo del Emigrante no va a desaparecer, pero tendrá más espacio la historia de la piratería. Se va a estudiar la historia del edificio en sí.
- ¿Y en qué fase se encuentra la investigación sobre la piratería en relación a la fortaleza?
- Estamos en ello. En un principio tenemos que fundamentar el proyecto. Estamos creando una base de datos sobre la piratería que la está realizando Sebastián Hernández, que es doctor en Historia y profesor de las universidades de La Laguna y Las Palmas. Hay una parte dedicada a Lanzarote y otra a nivel regional. Queremos que sea un museo moderno y muy didáctico.
- Otra de las joyas arquitectónicas e históricas de la Villa de Teguise es el Palacio Spínola. ¿Hay también planes de futuro para este inmueble?
- Al Palacio Spínola le ha pasado como a todo el casco histórico de la Villa. La gente viene, lo visita y se queda con lo bonito que es. Nuestra intención es crear un museo sobre la historia del pueblo porque a la gente le interesa saber dónde está. El pueblo tiene una historia importantísima, fue capital de la isla hasta 1852. , fue fundada en el siglo XVI. Tenemos un archivo histórico donde está toda esa documentación, aunque una parte se perdió en el incendio que hubo en 1919. Creemos que todo eso se podría recuperar y pensamos que el lugar ideal sería el Palacio Spínola. Pero son proyectos que cuestan mucho dinero. Pero el proyecto incluso está redactado.
- Usted cree, por lo tanto, que todavía hay mucho que hacer para poner en su justo lugar a Teguise y a su historia, sobre todo a nivel regional e incluso nacional.
- Por supuesto Aquí, en Lanzarote, los gobernadores que venían eran de Castilla, por lo tanto también hay una historia relacionada con la Península. Y todo esto no se conoce. Es cierto que está el Archivo Histórico de Teguise, pero es un centro de investigación para aquellos que quieren estudiar y no un centro de divulgación.
- ¿Y en qué momento se encuentra el Convento de Santo Domingo?
- El espacio expositivo en sí se ha convertido en una referencia en el Archipiélago, ¿no es así?
- Sí, porque es un espacio increíble. Lo dice todo el mundo. Uno de los puntos débiles que tiene en estos momentos es la iluminación, pero estamos intentando arreglarlo. Es curioso cuando entras con el artista que no lo conoce, porque se quedan alucinados, entusiasmados. Es siempre la misma reacción. Tenemos varios convenios, incluido uno con el Cabildo, por ejemplo ahora de cara a la bienal.
- ¿Qué otros proyectos tienen entre manos?
- Nuestra idea es revitalizarlo todo. Estamos muy contentos con los premios literarios, por ejemplo el Esperanza Spínola, al que le hemos dado otro carácter. Ahora traemos al autor, al ganador del año anterior, y se falla al de ese año en el mismo acto y tiene todo mucho más vida. También queremos impulsar el certamen de pintura rápida, que nos parece muy interesante y, por otro lado, estamos empeñados en continuar con la labor editorial municipal, dando continuidad al libro Rostros de un paisaje.