ISRAEL REYES.
El Festival es como una boda pero sin padrinos, porque lo pagan ellos solitos, es decir la televisión Rusa, el Chanel 1, ha tirado el Kremling por la ventana.
En el Olimpiyski de Moscú, han montado el escenario mas tecnológico y espectacular de la historia, pantallas de última generación, los mas avanzados sistemas de iluminación, una auténtica locura.
En medio de tanta euforia europea el alcalde de Moscú ha hecho un llamamiento a los Eurofans, en su mayoría gays, para que durante su estancia en la capital imperial controlen y contengan sus manifestaciones espontáneas, vamos que se dejen la pluma en casa, que esas cosas por allí no han superado la Perestroika, aunque el porno gay ruso haga furor en medio mundo.
Pero el negocio es el negocio y por eso no quedan entradas, solo en la reventa a mas de 1000 euros la silla de plástico, sin chupito de vocka.
Eso sí los hoteles han subido un 30% sus precios para la semana del festival pero nada de aspavientos para los eurofans que son los que pagarán esas tarifas. Dicen que es una forma de paliar la crisis del sector, deberíamos montar MaspalomasVisión.
Allí ya preparan Matriuskas con la cara de Soraya, bueno, por si acaso no gane, tendrán pintada la de Noa y así hasta seis opciones de cantantes femeninas, todas pueden ganar y además caben unas dentro de otras, como la hipocresía de los gobiernos de estos países, mentiras unas dentro de otras y que bonito es el VOLGA.
Que viva Gorbachov….el hombre de la Mancha.