R. ACOSTA
"El informe nos ha llenado de indignación y mucho dolor porque demuestra que el avión nunca debió despegar". Es la reacción de los familiares de las víctimas del accidente de Barajas ante las conclusiones del informe provisional sobre las causas del siniestro aéreo, que han causado malestar y estupor a unas familias rotas por un accidente que, en su opinión, pudo haberse evitado.
El portavoz de la asociación de familiares de las víctimas, Javier Rodríguez Torres, denuncia un sinfín de irregularidades y cree que el informe es "un poco más de lo mismo", aunque constata que la aeronave arrastraba unas deficiencias técnicas que no se quisieron o no se supieron corregir y que los pilotos no detectaron por las prisas ante la demora que acumulaba el vuelo.
Rodríguez Torres dice que "hay muchas cosas que investigar" como los fallos del plan de emergencia del Aeropuerto de Barajas, la tardanza en la llegada de los medios de salvamento, la mala gestión del accidente, la responsabilidad de los mecánicos y de la tripulación del avión o el hecho de que la compañía Spanair no hiciera caso de las recomendaciones de seguridad tras los accidentes similares ocurridos anteriormente. Asimismo, recordó que el modelo de la aeronave siniestrada acumulaba deficiencias técnicas y que Spanair había tenido tiempo más que suficiente para cambiar el Mcdonell-Douglas (MD).
Javier Rodríguez, que perdió a una cuñada en el accidente de Barajas, asegura que hubo un cúmulo de "irregularidades" y que este informe será utilizado por el juez que investiga el caso, que será el que decida las imputaciones que correspondan. En cualquier caso, la "indignación" es la tónica dominante entre los familiares porque, aunque el informe corrobora las denuncias de la asociación, no investiga todas las incidencias que rodearon el siniestro. Los familiares anuncian que no cejarán en su empeño en esclarecer todas las circunstancias que hubieron alrededor del siniestro del vuelo JK 5022.