M. F.
Admite Loreto García, gallega de nacimiento pero grancanaria de adopción, que "ahora quiere hablar" porque "si no hablamos con vosotros", explica en referencia a los medios, "no existimos. Es como que no pasó nada". Se queja también de la tardanza de los servicios de rescate el 20 de agosto en Barajas, "que llegaron unos 40 minutos después del accidente", afirma, y sobre todo lamenta que "no nos cambiaran de avión cuando abortamos la primera toma de pista". Si la decisión de que el avión volviera a despegar la tuvo alguien ella quiere saber su nombre. Por ella y por Clara -foto de la izquierda-. "Hasta su nombre la definía, Clara. Siempre tuvo las ideas muy claras y por eso precisamente voy a exigir yo: claridad. Claridad en la investigación, en las repercusiones, en la responsabilidad...", concluye antes de colocarse por última vez las gafas de sol y despedirse apoyada en sus muletas.