L. V.
"Era muy alegre, muy risueña, muy buena hija". Es lo que resalta Isabel de su hija, fallecida en el accidente aéreo de Spanair junto a su pareja y su hijo. La descripción es casi innecesaria porque las fotos delatan a Isabel Minerva, que picarona sonríe a la cámara junto a sus hermanos durante una comunión, con cholas y calcetines. Con una sonrisa tímida vestida de uniforme de trabajo y junto a un responsable de la empresa. En la boda de una de sus hermanas, con una falda de tubo larga. "Trabajaba en una carnicería y se estaba preparando las oposiciones para ser Guardia Civil. Vivía en Gáldar con mi yerno, un chico muy atento, que conoció hace unos años", relata. Los instantes de felicidad de Isabel Minerva son en estos momentos el único refugio en el que su madre escapa de la tristeza.