L.S.V.
El accidente aéreo del JK5022 fue un impacto para las familias de las 154 víctimas mortales, pero también para toda España y, en especial, para Gran Canaria. 79 de los fallecidos residían en la Isla. José Luis Hernández Fleta, jefe del servicio de Salud Mental de la Consejería de Sanidad, señala que la sociedad canaria "reaccionó muy bien" ante el accidente, ya que fue el tema de conversación en los primeros meses para irse "diluyendo" con el paso del tiempo. Explica que se creó además un "sentimiento colectivo de solidaridad" de que las víctimas no fueran olvidadas. En estos días en que se celebra el primer aniversario, Hernández aconseja que no se alimente el "morbo" y que el mensaje que se difunda sea siempre el de "acompañar a las familias en el dolor". Y recuerda que en estas fechas es probable que aparezcan más casos de personas que necesiten tratamiento o ayuda psicológica. Especialmente, de aquellos que no hicieron el proceso del "duelo" en su momento.