L. S. V. - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Isabel Minerva quiso que Cristian disfrutara de unos días de vacaciones en un parque temático de Madrid por las buenas notas que había sacado en el colegio. Según su abuela era "muy bueno", nunca pedía nada y se conformaba fácilmente.
"Era listo, educado, siempre estaba aquí. Se venía con nosotros los viernes a la finca de Tirajana y se estaba hasta el domingo", cuenta.
El viaje proyectado apenas iba a ser un ir y volver a Madrid e Isabel no indicó la fecha de vuelta a sus padres. Una vez que se conoció la noticia del accidente, los primeros momentos fueron confusos para la familia de Isabel hasta que una hermana de su pareja confirmó que los tres viajaban en el avión.
Cristian era el tercero de los nietos de Isabel y José. El cariño y el afecto es el mismo para todos, pero la ligazón con Cristian era especial.
"De pequeño, yo lo llevaba a la guardería, al cole", insiste Isabel llorando. Una semana antes de partir, su abuelo le comentó a Cristian que al irse de viaje no podría ir con él a la finca. El pequeño le contestó: "No llores abuelo, yo vengo el domingo a verte". Aquel fatídico accidente en las pistas de Barajas impidió que el pequeño pudiera cumplir su promesa.