PEDRO HERNÁNDEZ.
La presencia del Ejército en las fiestas en honor a Nuestra Señora del Pino, patrona de la Diócesis de Canarias continuará como siempre, y hoy, día de la misa y procesión, sus representantes ocuparán sus habituales puestos, pero no podrán rendir honores militares a la imagen. Las Fuerzas Armadas seguirán velando y desfilando ante la imagen como hasta ahora, pese a los temores que apuntaban a que el nuevo reglamento de honores militares aprobado el 20 de mayo por el Consejo de Ministros prohibiría la presencia de los militares en las ceremonias religiosas de carácter civil. Esas circunstancias fueron descartadas, tanto por el Ministerio de Defensa como por fuentes del Obispado y el Ayuntamiento de Teror.
La novedad sobre las ceremonias religiosas civiles en el nuevo texto, según responsables del departamento de Protocolo del Ministerio de Defensa, es que las bandas militares no interpretarán el himno nacional a la salida de las imágenes de culto como ha sido tradición. Sin embargo, este hecho tampoco tendrá consecuencias en las fiestas del Pino, ya que es la banda municipal la encargada de interpretar el himno de España, y no una banda militar. Según el servicio de Protocolo del Ayuntamiento de Teror, a la Virgen del Pino se le retiraron los honores de capitana general en los años 80. "En el caso de la patrona de la Diócesis, el párroco de Teror siempre nos ha pedido que se interprete el himno y la banda de música lo seguirá haciendo hasta que nos digan lo contrario".
El Gobierno central ha suprimido en el nuevo reglamento los honores militares que se tributaban a la imagen del Santísimo en las ceremonias castrenses. Esta decisión dio paso a la preocupación sobre la incidencia de estos cambios en las fiestas patronales con presencia del Ejército, como ocurre en las del Pino; la de la Virgen de las Nieves en Agaete; Semana Santa, Santiago de Tunte o el Carmen en el barrio capitalino de La Isleta. Desde Defensa se confirma que el Ejército participará en los actos civiles a los que sea invitado y en las fiestas celebradas durante el verano, la presencia militar ha continuado.
SIN CAMBIOS. El Obispado, por su parte, asegura que la participación de las Fuerzas Armadas continuará siendo igual que en las anteriores ediciones de las fiestas patronales del Pino. "No se ha dicho absolutamente nada sobre este asunto, no va a haber cambios, ya que es la Iglesia la que organiza los actos litúrgicos y se mantendrá la invitación a las autoridades civiles y militares como hasta ahora".
Manuel Reyes, párroco de la basílica de Nuestra Señora del Pino, señala que la presencia de los militares es tradicional en los festejos patronales de la villa mariana, ya que el Regimiento de Infantería Canarias 50 se encarga de velar la imagen de la Virgen del Pino. Los soldados lo hacen vestidos de época, con uniformes de gala y armados con mosquetones, dando una imagen inusual y curiosa para los que se acercan a contemplar este acto de las fiestas.
Además, el desfile de los miembros de esta unidad militar por las calles del casco de Teror, donde rinde a su paso honores a la representación de la Casa Real, asumida habitualmente por el presidente del Gobierno regional, y también su recorrido ante el trono de la Virgen del Pino, situado en el pórtico de la basílica, es considerado uno de los actos más populares de las fiestas en honor a la patrona de la Diócesis de Canarias. Hoy será otra prueba de que todo sigue igual.