M. REYES - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
La peregrinación del martes a Teror y la posterior verbena del Pino apenas dejaron incidentes destacables. La Cruz Roja atendió a 86 personas, la mayoría de ellas víctimas de agresiones, lipotimias e intoxicaciones etílicas. Lo más relevante fue la detención de cuatro jóvenes, todos relacionados con alteraciones del orden público y peleas leves, según informó el jefe de la Policía Local, Manuel Betancor.
Y es que el dispositivo de seguridad, integrado por más de un centenar de guardias civiles, agentes municipales y policías autonómicos, parece que funcionó a la perfección, sobre todo si se tiene en cuenta la afluencia masiva de peregrinos, entre 180.000 y 200.000, según la organización. "Ha sido el mejor Pino en los últimos 15 años, por lo menos en lo que se refiere a número de atenciones y heridas de gravedad", destacó el coordinador del dispositivo montado por Cruz Roja, Enrique Martín.
Los voluntarios prestaron auxilio a 23 heridos en riñas, los más graves con brechas que requirieron algunos puntos de sutura, o con traumatismos que precisaron una posterior revisión en el hospital. En concreto, los médicos derivaron a 17 personas a los centros hospitalarios, aunque sólo por precaución para someterlos a las correspondientes radiografías.
La otra intervención más destacada fue para atajar la intoxicación por el consumo excesivo de alcohol de 24 personas, 14 de ellas menores de edad. El resto de las asistencias estuvieron relacionadas con desfallecimientos, hipoglucemias, torceduras de tobillo o accidentes de esa naturaleza.
También se sancionó a tres conductores por circular de manera temeraria en la subida a Teror; se registró un conato de incendio sin consecuencias fatales en la carretera general, concretamente en el arcén del kilómetro 4,5; y los agentes recuperaron al momento un vehículo robado. No se produjo ningún accidente de tráfico.
MENOS DETENIDOS. "Estamos satisfechos con los resultados obtenidos con el dispositivo de seguridad", subrayó el jefe de la Policía Local de Teror, Manuel Betancor. El operativo lo componían 13 agentes de la Policía Canaria, 55 policías municipales y cerca de 70 guardias civiles. Betancor resaltó que la cantidad y naturaleza de las incidencias fueron muy similares a las del año pasado, aunque entonces los cuerpos de seguridad practicaron siete detenciones, tres más que en esta edición de las fiestas del Pino.
Igual de satisfecho se mostró Enrique Martín, el responsable de Cruz Roja que coordinó el dispositivo de atención. Estaba integrado por 100 voluntarios, entre ellos dos o tres médicos por turno y cuatro enfermeros. El hospitalito también contaba con 12 ambulancias de soporte vital básico y una más con tecnología avanzada, además de vehículos especiales para el transporte de personas con discapacidades.