6 de diciembre.- Vigésimo primer día de huelga de hambre
La falta de acuerdo diplomático condena a Haidar a seguir lejos de su casaGregorio Cabrera - Arrecife Las malas noticias madrugaron. El Ministerio de Asuntos Exteriores recibió ayer a las siete de la mañana un escrito del ente gestor del sistema aeronáutico marroquí con la denegación sine díe de la solicitud del Gobierno español para trasladar en avión a la activista saharaui Aminatu Haidar hasta El Aaiún desde Lanzarote, en cuyo aeropuerto cumple hoy 21 días en huelga de hambre. Ante la solicitud de una explicación, la respuesta de Rabat confirmó la existencia de un punto de no retorno: el permiso tan sólo se dará si la pacifista pide perdón al rey Mohamed VI por renegar de la nacionalidad marroquí, lo cual es ahora mismo como pedirle al sol que no brille. La plúmbea jornada de ayer en el entorno de Haidar y en la propia delegación del Exteriores trasladada hasta Lanzarote para resolver la crisis sirvió no obstante para transparentar el hecho de que, más allá de los meros permisos técnicos otorgados el viernes por el sistema de control de vuelo de Marruecos, nunca existió un acuerdo entre ambos gobiernos para permitir el regreso de Haidar, algo que denunció en nombre de la plataforma de apoyo el actor Guillermo Toledo. "Se le dijo a Aminatu que la operación estaba concertada por ambos gobiernos y todo estaba basado en una autorización de la torre de control de El Aaiún", criticó. "No necesitábamos confirmación diplomática porque la señora Haidar estaba en su derecho de volar", apuntó ayer el jefe de Gabinete del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, Agustín Santos, que se volvió a remitir a la documentación que acredita las autorizaciones de carácter técnico por parte de Marruecos. Los únicos contactos del viernes fueron entre el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ángel Lossada, y el embajador marroquí, Omar Azziman, y, por otro lado, entre la embajada española en Rabat y el canciller magrebí, Tahib Fassi Fihri, aunque sin que se concretara pacto político alguno. España mantiene el salvoconducto para Haidar y un avión dispuesto a volar en caso de un cambio de escenario. También le ofreció alojamiento en territorio español y facilidades para que pudiera ser visitada por su familia, lo cual rechazó. Mientras, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega afirmó que se hacen "gestiones en el ámbito político".
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